Argentinos levantan bloqueo a Uruguay

Reunión de vecinos de Gualeguaychú
Image caption La decisión se produjo tras una votación caótica.

Luego de tres años y medio de mantener el corte sobre un puente internacional entre Argentina y Uruguay, los asambleístas argentinos decidieron levantar temporalmente la medida de protesta.

El “piquete”, que bloquea el paso binacional desde noviembre de 2006, se instaló en repudio a la operación de la fábrica de celulosa UPM (ex Botnia), emplazada en la orilla uruguaya sobre un río limítrofe, que –según los activistas ambientales- daña el ecosistema compartido.

La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, organizadora de la medida, decidió ahora negociar con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y levantar el bloqueo, que ha dado origen a un crudo conflicto diplomático entre Buenos Aires y Montevideo.

Lea: Conflicto por papeleras: fallo salomónico

Sin embargo, la medida no será definitiva: el puente que une Gualeguaychú con la uruguaya Fray Bentos será en principio despejado por 60 días, mientras los dos gobiernos vecinos intentan llegar a un acuerdo para monitorear en forma conjunta el funcionamiento de la fábrica, de capital finlandés.

Votación caótica

La decisión fue tomada por una asamblea abierta a todos los vecinos de la localidad entrerriana de Gualeguaychú, cercana a la pastera, en la que el debate y la exposición de argumentos se prolongaron por casi cuatro horas.

La primera ronda de votación se hizo a mano alzada y fue sencilla: por abrumadora mayoría, los asistentes decidieron abrir canales de diálogo con el Poder Ejecutivo argentino.

“Es rotundo, hay que negociar con el gobierno”, expresó el mediador al hacer el recuento a simple vista.

La segunda parte, en cambio, debió repetirse varias veces por lo reñido del resultado: fue el momento de definir la metodología con la que se encarará la negociación.

"Ni un paso atrás, compañeros. Que Cristina se reúna con ‘Pepe’ Mujica y negocien en serio, que Mujica se lleve la pastera a alguna chacra", señaló una oradora del sector más intransigente, partidario de continuar con el bloqueo.

"Nosotros no nos rendimos, sólo otorgamos 60 días para ver si avanzan las negociaciones", señalaba otra, desde la postura más moderada.

Lea: Argentina contra el bloqueo a Uruguay

Finalmente, por 402 votos contra 315, se impuso la moción de esperar los resultados de las gestiones “desde el costado de la ruta” en lugar de “sobre la ruta”, tal como expresaron los propios asambleístas.

Según el comunicado de la Asamblea, la barrera sobre la ruta 136 será levantada el próximo sábado. “Aunque a modo de un impasse”, recalcaron.

La tregua de 60 días coincide con el plazo establecido por la presidenta Fernández y su par uruguayo, José Mujica, para acordar los controles de impacto ambiental que se harán sobre UPM a través de la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU), que coordina las acciones bilaterales sobre el curso de agua fronterizo.

Señales

La flexibilización de la protesta intenta dar señales de acercamiento de los asambleístas hacia la mandataria Cristina Fernández, después de que su gobierno anunciara, la semana pasada, que se presentarían denuncias penales y civiles contra los promotores del corte.

Según anunció el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, entre los cargos que se les imputan a los activistas se cuentan los de sedición, intimidación pública, entorpecimiento del transporte y daños a bienes estatales, entre otros.

"Están judicializando una protesta social", denunciaron a BBC Mundo algunos de los asambleístas, que preferían seguir con el corte.

Sin embargo, en la reunión vecinal triunfó la postura más moderada, que busca cerrar un prolongado conflicto con graves consecuencias en la economía de la zona costera a ambos lados del río Uruguay.

¿Y ahora?

Una de las cuestiones más polémicas para definir el futuro de las negociaciones es el control de las operaciones dentro de la misma pastera. Los manifestantes lo han establecido como requisito, pero hasta ahora Uruguay se ha rehusado al pedido.

Sin embargo, antes de que comenzaran a sesionar los vecinos en Gualeguaychú, un inesperado mensaje del presidente Mujica dejó entrever que Montevideo estaría dispuesto a permitir el control conjunto con Argentina de la planta, lo que leído como un guiño para facilitar una moderación del reclamo ciudadano.

"El autocontrol puede ser un concepto muy valioso en la discusión ética pero tiene patas cortas en la vida material. El sistema de control que vale es el que hace espacio a la oposición de intereses, porque es la única manera de contener la natural inclinación a ser indulgentes con nosotros mismos", afirmó en una declaración que fue recibida con beneplácito por muchos en Gualeguaychú.

Otros ecologistas, en cambio, se mostraron escépticos sobre los planes del gobierno uruguayo.

"El fallo de La Haya obliga a Uruguay a permitir inspecciones dentro de la fábrica, así que lo que propone Mujica simplemente sería acatar el fallo", dijo a BBC Mundo Paola Roble.

Argentina y Uruguay, enfrentados en su peor conflicto diplomático en décadas, llevaron el caso de Botnia ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.

En un fallo emitido el pasado 20 de abril, este tribunal dictaminó que Uruguay había incumplido el tratado bilateral sobre el río Uruguay al autorizar unilateralmente la instalación de la papelera, pero no encontró pruebas suficientes para establecer que ésta sea contaminante, tal como sostienen los asambleístas.

Tras el dictamen, los mandatarios de ambos países comenzaron con la tarea de reencauzar las relaciones bilaterales, en las que el corte de ruta sigue representando el mayor obstáculo.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.