El narco mexicano obliga a suspender clases

Droga y dólares.
Image caption Droga y dólares, detrás de la violencia entre las bandas rivales en México.

La violencia por el tráfico de drogas obligó al gobierno de Nayarit, en el oeste de México, a adelantar tres semanas el fin del ciclo escolar. El gobernador del estado, Ney González, reconoció que es una acción de emergencia para proteger a estudiantes y maestros.

Es la primera vez que un gobierno mexicano suspende oficialmente clases por enfrentamientos de carteles de narcotráfico.

Desde hace varios días Nayarit es escenario de una ola de violencia que las autoridades atribuyen a una disputa entre bandas rivales. Los mayores enfrentamientos ocurren en Tepic, la capital del estado.

Un escenario que podría empeorar, dijo el gobernador González.

"Ahora viene la violencia que se generará por el enfrentamiento del gobierno con las bandas de delincuentes, para meter paz y orden. Y no lo voy a hacer pidiéndolo de favor", señaló a medios locales.

El calendario escolar en el país concluye el 9 de julio, pero en Nayarit las clases terminarán este viernes.

Decenas de muertos

Desde la semana pasada México vive una intensa ola de violencia no sólo en Nayarit, sino en varios estados donde decenas de personas han muerto de forma violenta.

El mismo día que se decretó la suspensión de clases, en la ciudad turística de Taxco, Guerrero, al sur del país, 15 personas murieron en un enfrentamiento con soldados del Ejército.

Según las autoridades locales, al parecer los fallecidos estaban vinculados a un cartel de narcotráfico.

Horas más tarde en Ciudad Juárez, Chihuahua, al norte del país, seis jóvenes adictos a las drogas fueron asesinados al salir de una clínica de rehabilitación.

El ataque ocurrió cinco días después de que 19 personas fueron fusiladas en un albergue en Chihuahua, la capital del estado.

Además, en Monterrey, Nuevo Leon, al noreste, aparecieron los cuerpos de cinco policías locales con huellas de tortura y un mensaje aparentemente de la delincuencia organizada.

Y en la fronteriza ciudad de Nuevo Laredo, Tamaulipas, otras cinco personas murieron en un enfrentamiento armado con soldados del Ejército.

El presidente Felipe Calderón se reunió, fuera de agenda, con los integrantes del gabinete de seguridad nacional para analizar la ola de violencia que ha dejado casi 300 personas muertas en los últimos días, según medios locales.

La noche anterior Calderón ofreció un mensaje en cadena nacional de televisión donde pidió apoyo de los ciudadanos para denunciar delitos, pues el combate al narcotráfico, dijo, no es sólo tarea de las autoridades.

Internet, culpable

Es en este clima que el gobernador de Nayarit ordenó la suspensión de clases en las 1.800 escuelas que hay en el estado.

La decisión causó polémica, sobre todo porque Ney González dijo que tomó la decisión después de una ola de rumores esparcidos en Facebook y Twitter, que causaron psicosis en los habitantes de Tepic.

Image caption Los policías mexicanos arriesgan diariamente la vida, en medio de la creciente violencia.

"Algunos maestros trataron el tema en las aulas, hablaron de supuestos ataques a escuelas, bombas, todo era falso. Los alumnos mandaron mensajes de SMS para que sus papás fueran por ellos", indicó.

Organizaciones civiles dijeron que fue una evidencia de la incapacidad del gobierno para contener la inseguridad.

Sindicatos de maestros, en cambio, apoyaron la decisión

"En el combate a la delincuencia se deben tomar todas las precauciones", dijo Luis Hernández, líder del Sindicato de Empleados y Trabajadores de la Universidad Autónoma de Nayarit.

Sin embargo, el Ministerio de Educación solicitó al gobierno de Nayarit que cumpla con el calendario escolar, y concluya las clases el 9 de julio, como estaba previsto. Según la dependencia en el estado no se han reportado incidentes dentro de las escuelas.

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