El peligro de cantar "narcocorridos" en México

La canción se llama "El Papá del diablo", y parece dedicada a Joaquín Guzmán Loera, conocido como "El Chapo", uno de los narcotraficantes más buscados de México y Estados Unidos.

Image caption "El Shaka" fue asesinado a tiros cuando circulaba en su vehículo por una carretera del estado de Sinaloa.

Su letra deja pocas dudas: "No se me pasen de tueste/porque aquí los chamuscamos/así les decía "El Chapo"/a unos que andaban muy bravos/ a mi no me asusta nadie/yo soy el papá del diablo".

El intérprete de la canción es Sergio Vega, "El Shaka", quien fue asesinado el pasado fin de semana.

Lea: Matan a tiros a "El Shaka"

La muerte del cantante abrió una nueva polémica sobre los llamados "narcocorridos" y la violencia que éstos pueden generar, según afirman algunas personas.

El "narcocorrido" es un subgénero perteneciente a la música norteña y en sus canciones se exaltan las hazañas de los narcotraficantres.

Es un círculo donde los artistas quedan atrapados por la relación que puedan tener con capos de narcotráfico, le dice a BBC Mundo el diputado Oscar Arce, autor de una iniciativa legal para regular la difusión de narcocorridos.

"Muchos de ellos trabajan para estos personajes, de tal manera que cuando escuchan un mensaje que no les gusta creen que son parte de un cartel y los asesinan como si fueran enemigos", agrega.

Para otros, en cambio, la violencia contra los artistas forma parte del escenario que vive el país desde hace tres años con el combate a grupos de narcotráfico.

"La impunidad está prácticamente garantizada, puede ser muy fácil tomar la decisión de asesinar a una persona", afirma a BBC Mundo el Doctor José Manuel Valenzuela, investigador de la institución Colegio de la Frontera.

¿Por qué los matan?

En los últimos años por lo menos seis cantantes de narcocorridos han sido asesinados en México.

Los casos no se han resuelto, aunque para algunos existe la sospecha de que los responsables están vinculados con la delincuencia organizada.

"Eso ocurre cuando no tienen claros los límites. Son pocos los grupos que se mantienen en su trabajo, sin involucrarse con nadie", expresó

el escritor Elmer Mendoza en conversación con BBC Mundo.

El autor, que se define como "cazador de rumores", cuenta que en algunos casos las víctimas pudieron involucrarse con la pareja sentimental de algún capo.

Sin embargo, en otros también influye la posición personal de los cantantes, añade el investigador Valenzuela.

"Hemos visto una escalada en el posicionamiento explícito de algunos corridistas, en relación con sus filias y fobias a las figuras del narcomundo", explica.

En todo caso el resultado es el mismo, añade el diputado Arce: a algunos carteles no les gustan los corridos sobre sus adversarios y entonces asesinan a los cantantes.

Vieja historia

Image caption "Los Tigres del Norte" han llevado la música norteña mexicana alrededor del mundo.

¿Es peligroso cantar "narcocorridos" en México?

No, dice Valenzuela. Los corridos forman parte de la cultura latinoamericana desde hace por lo menos 100 años y siempre han retratado la sociedad en que se desarrollan.

La muerte de algunos cantantes no significa que exista una persecución de los carteles hacia los artistas, aunque ciertamente causan un impacto mayor que otros homicidios.

Sin embargo, lo más prudente es guardar distancia con los personajes que retratan, sobre todo porque en algunos casos las canciones que escriben son mensajes de la delincuencia organizada, advierte el diputado Arce.

"El peligro es servirle al narcotráfico. Cuando sirven a dos amos, se meten, se infiltran, son parte del grupo. Ese es el problema, no cantar narcocorridos", concluye.

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