Argentina: sesión maratónica por matrimonio gay

Bandera arcoiris.
Image caption El Senado argentino está estudiando la propuesta de ley de matrimonio homosexual.

Un debate histórico ocupa desde este miércoles al Senado argentino: la propuesta de ley sobre matrimonio de parejas del mismo sexo, que recibió la luz verde en la Cámara de Diputados en mayo pasado y ahora busca su sanción final.

En una sesión maratónica -comenzó pasado el mediodía y se estima que no concluirá hasta bien entrada la madrugada- los senadores presentan argumentos a favor y en contra de una norma que concedería a las parejas homosexuales los mismos derechos que tienen las uniones heterosexuales, y que ha generado una oleada de polémicas en todos los sectores sociales.

"No me preocupa que las personas homosexuales se casen, me preocupa el efecto que ello pueda tener sobre terceros, en los niños, en la educación sexual. Porque a partir de ahora la sexualidad pasa a ser algo que se construye", expresó la senadora Liliana Negre de Alonso, de la provincia central de San Luis, quien se pronunció en contra.

"También en el pasado, en algunos países, era impensable que personas de distintas razas se pudieran casar. De lo que estamos hablando es de uno de los derechos fundamentales que tenemos que darle a los homosexuales como personas: darles igualdad ante este Estado argentino", sostuvo su par de Jujuy, Liliana Fellner.

La polémica ley de "matrimonio igualitario" ha azuzado el enfrentamiento entre la iglesia católica y el gobierno de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y ha generado roces en todo el arco político argentino.

Participe: Matrimonio gay, ¿avance o retroceso?

Final abierto

Sin embargo, la decisión de cada senador será tomada presuntamente en "libertad de conciencia", más allá de las filiaciones partidarias.

Nadie se atreve, por eso, a hacer los cálculos y arriesgar un resultado para la votación final. El recuento de último minuto habla de una paridad absoluta (entre 31 a 33 apoyos para cada parte), con algunos indecisos y otros que anunciaron su abstención.

Más del 80% de los senadores presentes se anotaron para hablar. Cada alocución, en la que se anticipa abiertamente la decisión o se dejan entrever preferencias, es seguida con avidez. Y desde las redes sociales, periodistas y ciudadanos hacen especulaciones. Aquí, cada voto cuenta.

Afuera del edificio del Congreso, en tanto, unos pocos manifestantes en contra de la norma se pusieron a rezar frente a una imagen de la Virgen María y generaron reacciones entre los asistentes "a favor de la igualdad", que se habían convocado en la plaza del centro porteño para seguir desde allí la sesión en el recinto.

Plaza naranja

Image caption Varias manifestaciones han buscado expresar su posición frente a la propuesta.

En la noche del martes, esa misma zona había sido copada por miles de asistentes a la "marcha naranja", como se llamó la convocatoria de organizaciones religiosas en repudio al proyecto de ley.

"Los chicos tenemos derecho a una mamá y un papá", fue la consigna. Los organizadores estimaron unos 100.000 asistentes, aunque la prensa afirmó que rondaron los 50.000.

Los grupos de corte conservador alegan los intereses de los niños en su rechazo a la ley: el "derecho inalienable" –dicen- de nacer y crecer en lo que definen como "el ambiente natural del matrimonio" heterosexual.

"Aprobar el matrimonio homosexual es un retroceso antropológico", expresó el arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Bergoglio, la "figura fuerte" de la marcha, a través de una carta leída desde los micrófonos.

Las entidades organizadoras destacaron que buscaban defender la idea de la unión matrimonial heterosexual como la única válida, aunque sin "confrontar con la comunidad homosexual".

"Entendemos que hay libertades y prerrogativas ante la ley que ellos reclaman y deben ser atendidas, como compartir el acceso a la seguridad social o tener derecho a la herencia. Pero nos oponemos a que, en el avance a sus libertades, se lesionen otras libertades y derechos, como los del niño a tener mamá y papá", le dijo a BBC Mundo Gastón Bruno, vicepresidente de la Alianza Cristiana de Iglesias Evangélicas (Aciera), uno de los grupos convocantes.

"Ruidazo" color arcoiris

En tanto, a pocas cuadras del Congreso y junto al emblemático Obelisco, otros grupos de la sociedad civil convocaron a una "contramarcha" simultánea, que se multiplicó en varias esquinas de la ciudad.

La bautizaron "Ruidazo" y pidieron a los asistentes que llevaran cacerolas, matracas, vuvuzelas o "lo que tengan" para hacerse oír. Fue media hora de bulla metálica que compitió con el ruido del tránsito porteño.

"Fue una estrategia para intentar desviar la atención de los medios y la gente de la propuesta de los grupos ultra religiosos. Nosotros somos minoría pero es una manera de demostrar que estamos y que respondemos a esta agresión eclesiástica", explicó a BBC Mundo Rafael Preda, portavoz de la Sociedad de Integración Gay Lésbica Argentina (Sigla).

Aunque eran muchos menos, los manifestantes formaron una marea de banderas arco iris, emblema universal del movimiento gay, y cantaron y bailaron bajo las consignas de "Sí a la ley de la igualdad" y "Modificación del Código Civil ya".

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