Sobrevivientes de la tragedia de los Andes apoyarán a mineros y sus familias

Dos de los supervivientes de la tragedia de los Andes cuando los encontraron
Image caption Los uruguayos creen que la situación en la que se encuentran los mineros es diferente a la que ellos vivieron.

"Sentimos la necesidad de ejercer cierta reciprocidad sobre Chile, que en el año 72 nos trató tan bien, desde el arriero (que los encontró en la montaña), pasando por la Fuerza Aérea y de Rescate Andino, y la gente en Santiago y San Fernando (adonde fueron llevados en primer lugar tras ser rescatados)", le dijo a BBC Mundo José Luis Inciarte.

Como presidente de la Fundación Viven, cuya misión es "ir al rescate de comunidades de personas cuya vida es una supervivencia diaria", Inciarte junto a otros tres sobrevivientes entendieron que debían acompañar a los familiares de los mineros y darles un mensaje de esperanza. La embajada de Chile en Uruguay se contactó con ellos al conocer su iniciativa y el gobierno chileno ofreció pagarles los gastos.

Otros sobrevivientes, como Carlos Paéz, viajan habitualmente por el mundo contratados por empresas, universidades y organismos, para dar conferencias y charlas de motivación y liderazgo en base a su experiencia.

En ellas relatan cómo hicieron para sobrevivir durante 72 días en condiciones infrahumanas, en la Cordillera de los Andes, luego de que el avión en el que viajaban se estrellara, en octubre de 1972.

Páez viajará a Chile el 4 de septiembre, invitado por una Fundación y un Banco de Copiapó, donde hablará con los familiares de los mineros y quizás el 5, día en que los trabajadores cumplirán un mes bajo tierra, pueda darles un mensaje de aliento.

"Será una charla más que informal, casi de anécdotas, de algunas cosas que hicimos para poder aguantar el aburrimiento. Creo que no sólo nosotros tenemos que hacer eso sino todos los que sepan cómo motivar frente al tedio porque ése, junto con la ansiedad, es el gran tema que están padeciendo", le comentó Páez a BBC Mundo.

Parecido pero diferente

Los uruguayos aseguran que la situación en la que se encuentran los mineros es muy diferente a la que ellos pasaron y que lo que los une es el tedio y la espera para poder salir de una situación límite.

Las grandes diferencias, indicó Páez, es que "ellos están a 30 y pico de grados de temperatura bajo tierra y nosotros estábamos a menos 30 grados, en la altura. Nosotros pensábamos que no nos buscaban más y ellos están en contacto con la civilización".

Image caption José Luis Inciarte dirige la Fundación Viven, que va "al rescate de comunidades de personas".

"Nosotros podíamos decir: me voy de acá, teníamos esa capacidad de maniobra. Ellos no pueden moverse de donde están", indicó. (Los 16 sobrevivientes de los Andes fueron rescatados luego de que tres de ellos caminaran durante días por la Cordillera en busca de ayuda).

Además, los mineros están recibiendo alimentos, algo con lo que los sobrevivientes de aquel accidente no contaban.

Lo que tienen en común es la espera, la ansiedad, la incertidumbre de que pueda haber otro derrumbe, dijo Páez, y la capacidad de controlar su mente.

La clave, según el sobreviviente de los Andes, es tratar de sobrellevar el encierro con humor. "Fue un poco lo que yo aporté en nuestra historia. La depresión está a la orden del día y lo que hay que hacer es poner un poco de buena onda", aseguró.

Inciarte coincidió en que lo más importante es "cultivar la paciencia para superar el tedio".

"Sabemos lo largos que se les van a hacer los días pero al igual que nos pasó a nosotros, sabemos que todo vale la pena por llegar al objetivo de volver a abrazar a la familia", concluyó.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.