Venezuela: ex jueza Afiuni en desobediencia civil

La ex jueza María de Lourdes Afiuni, que enfrenta cargos por liberar a un banquero considerado ex aliado del gobierno y acusado de corrupción, se declaró este jueves en "desobediencia civil", negándose a ser procesada por un tribunal al que cuestiona por sus supuestas motivaciones políticas.

Image caption La jueza Afiuni fue detenida en diciembre y se encuentra en una cárcel.

El expediente Afiuni, que ha llamado la atención de diversas instancias internacionales como el Parlamento Europeo o el Congreso de Uruguay, se ha convertido en un caso emblemático de amplias ramificaciones políticas. Con interpretaciones opuestas, según se mire desde la acera del oficialismo o de la oposición.

"El caso que tú me dices es un caso donde ha actuado un poder absolutamente autónomo, un poder judicial que condenó a una ex magistrada como ha condenado aquí a ex ministros (…). Tenemos una lucha a muerte contra la corrupción y tenemos unos poderes que están funcionando", le dijo el presidente Hugo Chávez al periodista de la BBC Stephen Sackur, en junio pasado, interrogado directamente sobre la situación de Afiuni.

Por su parte, la ex magistrada le ratificó a BBC Mundo, en una entrevista en la cárcel donde se encuentra recluida, que se considera una presa política del gobierno y una receptora del odio que el presidente le profesaría al banquero liberado.

La historia

La ex jueza fue detenida en diciembre, minutos después de que decidiera darle el beneficio de juicio en libertad a Eligio Cedeño, quien estaba próximo a cumplir tres años detenido sin que comenzara el juicio en su contra.

El artículo 244 del Código Procesal Penal señala que no puede mantenerse privado de libertad a nadie por más de dos años sin sentencia condenatoria, aunque la detención puede prorrogarse "cuando existan causas graves que sí lo justifique".

En junio pasado, la fiscal general, Luisa Ortega Díaz, dijo en su programa de radio que el Tribunal Supremo había otorgado una de estas prórrogas, de ocho meses de duración, y que Afiuni lo sabía. Ortega agregó que hubo irregularidades en la liberación de Cedeño, como que no hubo una boleta de excarcelación.

Además aseguró que "el Ministerio Público actúo de acuerdo a como lo establece la Constitución y las leyes" en todo lo concerniente a este caso.

Según la defensa, la boleta de excarcelación, que asegura que sí existe, "reapareció" en días recientes en el expediente.

Con boleta o sin ella, Cedeño, quien no podía salir del país y debía presentarse ante un tribunal cada quince días, escapó a Estados Unidos.

Poco después de producirse estos hechos, el presidente Chávez manifestó que Afiuni es "una bandida" y debía recibir una "pena máxima de 30 años" por haberse prestado a un supuesto plan para facilitar la fuga del imputado.

La ex jueza fue acusada además de corrupción –por presumirse pago o promesa de pago a cambio de la medida de libertad- y abuso de autoridad. Se encuentra recluida en una celda individual, de 2,5 por 3 metros, en una cárcel de mujeres.

Sus abogados introdujeron una recusación contra el juez, por supuestamente haber dicho en la página web del Partido Socialista Unido de Venezuela que "no va a traicionar al presidente".

Habla la jueza

En conversación con BBC Mundo, Afiuni señaló que no contribuyó a la evasión de Cedeño, porque podía -como en efecto, lo hizo- liberarlo legalmente. También negó pago, promesa de pago o contacto previo con el imputado.

"La fiscal dice que hubo un beneficio. ¿Cuál? Que le quitaron las esposas a él y me las pusieron a mí?", señaló.

La ex magistrada agregó que había decidido liberarlo "sobre la base de una resolución de la ONU" que señala que Cedeño debía obtener el beneficio. Añadió que, en todo caso, no hizo más que aplicar el procedimiento que seguía regularmente, en vista de que los fiscales acusadores no se habían presentado en dos oportunidades al juicio.

"Ésa es una norma que tengo de toda la vida: si un acusado (que es juzgado en libertad) falta dos veces a la audiencia y el fiscal me pide que le revoque la medida cautelar (el beneficio de libertad), lo hago. Lo que es bueno para el pavo es bueno para la pava. Porque si son los fiscales los que faltan, están apostado a mantenerte detenido hasta que les dé la gana", aseguró.

Otro argumento que se esgrimió en principio contra Afiuni fue que, irregularmente, dictó la libertad en ausencia de los fiscales. La ex jueza sostiene que la legislación la autorizaba a proceder de la forma en que lo hizo.

"Pequé de ingenuidad"

Image caption El banquero Eligio Cedeño escapó a Estados Unidos.

Por otro lado, afirmó que no había meditado la medida con antelación, ni calculado en una suerte de análisis de riesgo que podría terminar tras las rejas al manejar, como lo hizo, un caso de tan alto perfil político.

"Te juro que pensé que lo máximo que iban a hacer era aplicar el código de ética del juez, con separación del caso e investigación previa a cualquier medida privativa de libertad", dijo.

En cuanto a por qué tomó por buena la promesa de Cedeño de que no iba a fugarse -siendo, quizás, evidente, que lo haría, dada la carga política de su caso y sus conexiones en ámbitos políticos y económicos- señaló que es posible que el banquero no tuviera la intención, pero que hubiese tomado la decisión al ver cómo ella misma terminó tras las rejas.

"Quizás yo pequé de ingenuidad. Pero ése era el deber ser, por Dios. No me arrepiento para nada. A cualquier otra persona que hubiera estado privada de libertad en forma inconstitucional, se la hubiera otorgado", indicó.

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