Racismo y la NBA

Aficionados de los Clippers Derechos de autor de la imagen Getty

Lo que ocurrió la semana pasada en la liga profesional de baloncesto de Estados Unidos no tiene precedentes.

La NBA suspendió de por vida a Donald Sterling, dueño de los Clippers de Los Ángeles, después de que saliera a la luz una grabación en la que se le escucha realizando comentarios racistas.

Sterling también fue multado con US$2,5 millones y será obligado a vender el equipo por sus palabras "profundamente ofensivas y dañinas", tal como dijo el comisionado de la liga, Adam Silver.

Nunca en la historia de la Asociación Nacional de Baloncesto de EE.UU. había sido suspendido el dueño de un equipo.

Este empresario, que hizo millones en bienes raíces, ya tenía antecedentes por una serie de denuncias que lo pintaban como racista, incluso tuvo que negociar un acuerdo extrajudicial tras una demanda por discriminación interpuesta por un grupo de personas que afirmaba que se le había negado vivir en apartamentos de su propiedad por el simple hecho de ser negros o hispanos.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption No es la primera vez que Sterling se mete en problemas por discriminación racial.

Pero esta vez la situación fue mucho más allá. En una grabación a la que tuvo acceso el portal de noticias de farándula TMZ, a Sterling se le escucha decirle a una persona de su círculo íntimo que no salga con negros, ni publique fotos en Instragram con personas de ese perfil racial y que además no los lleve a sus partidos.

Pero más allá de si Sterling fue penalizado correctamente, se ha abierto un debate en torno a si una grabación que es hecha y publicada sin el consentimiento del afectado sobre declaraciones vertidas en el ámbito privado, pueden usarse como prueba para despojar a alguien de un negocio lícito, en este caso una franquicia de la NBA.

Para muchos es obvio que lo que reveló ese audio es profundamente insultante para la sociedad en general y afecta negativamente a un colectivo como la NBA, donde casi el 80% de sus atletas son negros.

Pero, ¿es correcto que la prensa haya publicado ese audio sin el consentimiento del afectado? ¿Se violó la privacidad de Sterling, independientemente del contenido de la grabación? ¿Qué habría hecho la BBC si hubiese tenido acceso a ese audio primero que cualquier otro medio de comunicación?

En tiempos de espionaje telefónico, hackeo de cuentas bancarias, manipulación de información personal sin permiso y el uso de un sinnúmero de nuevas tecnologías para penetrar el ámbito íntimo de las personas, muchos nos planteamos, y en especial los periodistas, hasta dónde debe llegar un reportaje de investigación sin violar la privacidad de la gente.

La privacidad y el interés público

Derechos de autor de la imagen Getty
Image caption Para Adam Silver, comisionado de la NBA, sus palabras fueron "profundamente <br>ofensivas y dañinas".

Existen principios editoriales muy claros cuando se trata de la privacidad de las personas. La BBC no puede violarla sin una buena razón, independientemente del lugar del mundo donde operamos.

Tal como indica nuestra guía editorial, "es esencial para ejercer nuestros derechos a la libertad de expresión e información que trabajemos dentro de un marco que respete la privacidad individual y la trate de manera justa mientras investigamos y establecemos asuntos que por el interés público deben ser revelados".

Ninguna conducta privada, correspondencia o conversación debe ser hecha pública a no ser que exista un claro interés público.

Cuando se trata de exponer un crimen, una conducta antisocial, corrupción o injusticia, la incompetencia o negligencia de alguien, o para proteger la salud y la seguridad de la gente, el interés público se impone sobre la privacidad de los individuos.

En el caso de Donald Sterling parece obvio que sus comentarios reflejan una conducta antisocial, independientemente de que sus allegados han declarado en los últimos días de que él no es racista.

Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Varias figuras reconocidas, como Oprah Winfrey y Barack Obama, rechazaron las palabras de Sterling.

En Estados Unidos se observan cada vez con menos frecuencia casos de racismo. Sin embargo, en el ámbito de lo privado es difícil determinar hasta qué punto su sociedad ha dejado atrás esa actitud antisocial.

La destacada presentadora estadounidense Oprah Winfrey aseguró la semana pasada que el caso de Sterling hizo recordar "los días de las plantaciones", para referirse a las haciendas del sur del país donde florecía la esclavitud.

Y el propio presidente Barack Obama señaló que "cuando sujetos ignorantes quieren dar a conocer su ignorancia, no hay mucho que hacer, sólo dejarlos hablar".

Sin embargo, para que esos comentarios racistas provoquen malestar y generen un cambio, primero hay que hacerlos del dominio público.