¿Para cuándo una vacuna de la gripe?

Científicos en todo el mundo coordinan esfuerzos para la producción de una vacuna de la gripe porcina, cuya salida al mercado podría demorarse entre cuatro y seis meses.

Image caption Actualmente se está produciendo la vacuna de gripe común para la próxima temporada de invierno.

Varios laboratorios en distintos países ya recibieron muestras del nuevo virus y han comenzado a analizarlo, no sólo para saber más sobre su virulencia y peligrosidad, sino también para empezar a preparar una inoculación que contenga el virus que está causando la actual enfermedad en humanos.

La directora de investigación para vacunas de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Marie Paule Kieny, declaró este viernes en rueda de prensa que en unas pocas semanas algunas empresas farmacéuticas dejarán de producir vacunas contra la gripe estacional y se abocarán a la producción de vacunas del nuevo virus A H1N1.

Según Kieny, harán falta entre cuatro y seis meses para que esté disponible la primera dosis de la nueva vacuna. Ello es así porque debe ser probada primero en hurones y luego en humanos, antes de que las autoridades regulatorias puedan aprobarla.

"No tenemos duda de que es posible crear una vacuna exitosa dentro de un período de tiempo razonablemente corto", señaló la funcionaria de la OMS.

Kieny explicó que la vacuna para la gripe estacional que se produce actualmente no sería efectiva contra la nueva cepa del virus de la gripe.

Actualmente la capacidad de producción de la vacuna de la gripe estacional es de 700 millones de dosis anuales.

Cambios rápidos

Image caption Según Kieny, harán falta entre cuatro y seis meses para que estén disponibles la primeras dosis.

Los virus de influenza cambian rápidamente, por eso cada año se debe desarrollar una nueva vacuna que proteja contra la cepa de gripe que está circulando en las comunidades.

La producción de una vacuna es una empresa global en la que participan los sectores públicos y privados y es un trabajo coordinado por la OMS.

Para poder ofrecer la máxima protección a la gente vacunada, la OMS recibe cada año una variedad de muestras de virus de todo el mundo para seleccionar el que podría ser el candidato más apropiado para incluirse en la nueva vacuna.

El problema con que se enfrentan ahora las autoridades sanitarias es que en estos momentos la industria farmacéutica está produciendo la vacuna de gripe común para el próximo invierno.

Marie Paule Kieny explicó este viernes que la producción de vacunas contra la gripe estacional para el próximo invierno en el hemisferio sur ya terminó, mientras que para el hemisferio norte se encuentra en distintas etapas.

Algunos expertos habían expresado su temor a que si se comienza a producir una nueva vacuna de gripe porcina, se pondría poner en riesgo la producción de la vacuna de gripe común.

Esto significaría poner en peligro a decenas de millones de personas que son vulnerables cada año durante la temporada de gripe común.

Producción

Según la OMS, ya comenzó el trabajo inicial en los laboratorios nacionales para obtener la vacuna de la gripe porcina.

Estos laboratorios, que incluyen los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos y la Agencia de Protección a la Salud del Reino Unido, están actualmente analizando las propiedades moleculares del virus.

Con la investigación se espera responder a interrogantes como por qué la nueva cepa ha sido más virulenta en México o qué potencial de propagación puede tener el virus.

Pero también se espera obtener una "cepa de referencia" que pueda ser enviada a los fabricantes de vacunas en todo el mundo.

"Se trata de "desarmar" el virus y volverlo a construir con dos genes, uno del virus de gripe porcina y uno de un virus creado en el laboratorio llamado PR8", le explicó a la BBC el doctor John Wood, de la Agencia de Protección a la Salud en el Reino Unido.

"Este virus de laboratorio es inocuo y por lo tanto es seguro para infección en humanos", señaló el especialista.

"Y una vez que recreamos el nuevo virus híbrido lo inyectamos en huevos de gallina fertilizados".

Los huevos posteriormente son colocados durante varios días en una incubadora para permitir que el virus se multiplique.

Después los científicos extraen el fluido del huevo para aislar el virus, que será dividido con compuestos químicos.

Cada uno de estos fragmentos será distribuido a los fabricantes para la producción de la vacuna.

Todo el proceso, como explica el doctor Wood, es relativamente sencillo pero lento. Puede tomar entre tres y cuatro semanas.

Y una vez que se envía la referencia a los fabricantes toma entre cinco y seis meses producir de forma masiva la vacuna.

Producir o no producir

Image caption La producción de la vacuna de gripe porcina podría tardar hasta seis meses.

Desde la alarma creada hace unos años por una posible pandemia de gripe aviar, se establecieron planes de contingencia y se construyeron instalaciones para la producción masiva de medicamentos.

Pero aunque las empresas de producción de vacunas tienen ahora mucha más experiencia que hace unos años, según los expertos la precipitación para curar la gripe porcina los fabricantes podría poner en riesgo la producción de una vacuna efectiva contra la gripe común que causa cada año entre 250 y 500.000 muertes en el mundo.

"Está claro que si producimos una vacuna de gripe porcina y la pandemia no ocurre, podríamos terminar sin vacuna de gripe común", advirtió Chris Viehbacher, presidente de la farmacéutica Sanofi-Aventis.

En cualquier caso, hasta ahora la gripe porcina parece estar respondiendo bien a los tratamientos antivirales como Tamiflu.

Aunque estos fármacos no atacan al virus en sí mismo, pueden combatir la enzima que les permite propagarse dentro del organismo. Y si se toman cuando aparecen los primeros síntomas, pueden reducir la severidad y duración de la enfermedad.

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