Tecnología para cambiar de vida

Hombre en la balanza
Image caption ¿Usted intentaría bajar de peso si sus amigos también lo hacen?

Facebook, los teléfonos móviles y los medidores de energía son las tres herramientas que utilizará un proyecto que se implementará en el Reino Unido para investigar si es posible estimular a la población a vivir una vida más sana.

Esta iniciativa, que se desarrollará a lo largo de tres años tiene como meta descubrir cómo reacciona la gente cuando recibe información sobre el uso que hace de su propia energía y su nivel de actividad.

Si bien ya se ha establecido que dicha información puede alterar la conducta, los investigadores quieren descubrir los mecanismos detrás de los cambios.

El proyecto comenzará en septiembre y participarán en él unas 800 personas.

Vida normal

La investigación, que lleva el nombre de Charm Project -basada en el trabajo de los académicos Richard Thaler y Cass Sunstein- parte de la premisa de que la manera en se informa a la gente sobre un estilo de vida pobre puede influenciar la forma en que reaccionan.

En vez de decirle a una persona que, sencillamente, deje de hacer algo, se ha demostrado que comparar su conducta con la de sus compañeros resulta más efectivo.

Adoptar un estilo menos directo, afirman Thaler y Sunstein, puede resultar más estimulante.

"Se trata de influir en el comportamiento de las personas contándoles lo que otros hacen", señala la Doctora Ruth Rettie, directora del proyecto y especialista en Mercadeo de la Universidad de Kingston, en el Reino Unido.

"Existe bastante evidencia de que podemos influenciar a la gente no sólo insistiendo, sino también informando sobre las normas sociales", aseguró la experta.

Las normas sociales son los parámetros de conducta ampliamente aceptados entre los que se incluyen los modales, la higiene y el comportamiento.

Sin embargo, aclara Rettie, las normas pueden variar según las personas y muchos siguen una serie de pautas de conducta sin reflexionar sobre las razones por las que lo hacen o sobre la conveniencia de vivir bajo estas normas.

Mediante tres investigaciones diferentes Rettie y sus colegas recolectarán información sobre los hábitos de uso o consumo vinculados a la sostenibilidad, luego le presentarán esta información a los sujetos que participan en los estudios y evaluarán más tarde como esta suerte de "prueba social" modifica su conducta.

El proyecto no se encargará de dictar normas, sino que tratará de descubrir qué hace la gente, para luego transmitir esta misma información a los involucrados.

Tres experimentos

Una de las investigaciones utilizará teléfonos celulares a los que se les instalará un sistema para medir la actividad de sus usuarios.

Unas 200 personas participarán en esta fase del proyecto, le explicó a la BBC la Doctora Parisa Eslambolchilar, experta en interacción entre computadoras y seres humanos de la Universidad de Swansea, en el Reino Unido, quien está a cargo de desarrollar el programa para los móviles.

Image caption Para el proyecto se instalarán medidores en unas 400 casas.

"Estamos tratando de averiguar cuánto y con qué frecuencia la gente hace ejercicio, o si prefieren caminar al trabajo o prefieren ir en carro", dijo Eslambolchilar.

Los participantes recibirán información detallada de sus propias actividades y podrán comparar si son más o menos activos que los demás en el grupo.

Los teléfonos también servirán para medir la distancia que recorren caminando o en bicicleta al igual que la velocidad a la que lo hacen.

Aún falta decidir cómo se les entregará esta información a los usuarios. Una de las ideas es ilustrarla con flores en un jardín para representar a los individuos. A más actividad, más alta la flor.

Otra de las investigaciones se encargará de monitorear la energía que se usa en el hogar. Los expertos colocarán en las casas de 400 participantes unos medidores de energía.

La información se entregará luego a los participantes a través de mensajes de texto o cartas y se colocará además en una página de internet, señaló el Doctor Matthew Studley, experto en Robótica de la Universidad del Oeste de Inglaterra, y uno de los especialistas del Charm Project.

Contagio

"No estamos particularmente interesados en la cantidad de energía que utilizan, sino en el cambio de actitud al recibir la información", dice.

"Esperamos que la mayoría reduzca el consumo en respuesta a la información que recibe sobre su propio uso y el uso de los otros", señala el experto.

"Lo que no queremos que suceda", agrega, "es que la gente que usa menos comience a usar más".

La tercera investigación gira alrededor de la red social Facebook y se centrará en cómo los amigos se influencian entre sí y en qué se puede hacer para alentar a la gente a adoptar un estilo de vida más sostenible.

Según explica Rettie, el objetivo del Charm Project es entender mejor cómo la gente elige y qué influye en sus decisiones.

"En los círculos académicos se tiende a pensar que las elecciones se hacen en base a criterios racionales", dice Rettie. Sin embargo, las investigaciones han demostrado que muchas de las elecciones no están basadas en el raciocinio.

Descubrir los motivos detrás de las elecciones y cómo influir en ellas se está volviendo un tema crucial, sobre todo en momentos en que resulta cada vez más importante adoptar estilos de vida sostenibles, explica Rettie.

"Si vamos a cambiar hacia un modelo de vida más sustentable, cambiar este proceso es muy importante", concluye la experta.