Argentina: gobierno bajo presión por gripe

Un enfermero en un hospital de Buenos Aires.
Image caption El gobierno argentino decidió no declarar la emergencia nacional por gripe porcina.

Argentina tiene en estos momentos la proporción más alta del mundo de muertos en relación a la cantidad de infectados con gripe porcina (A H1N1), según cifras oficiales. Sin embargo, el gobierno se ha negado a declarar una emergencia sanitaria a nivel nacional.

A pesar de la decisión del gobierno nacional, las autoridades de los dos principales distritos afectados por la enfermedad -la capital federal y la provincia de Buenos Aires-decidieron este martes declarar la emergencia, aunque sin cancelar por el momento las actividades de concurrencia masiva.

Aunque los rumores de las últimas semanas señalaban que la medida sería decretada después de las elecciones legislativas del domingo 28 de junio, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner resolvió no declarar la emergencia en el país.

Esto, a pesar de que la medida era recomendada por todos los expertos en salud, incluyendo aquellos que asesoran a las autoridades en el llamado "comité de crisis".

A nivel nacional, el Ejecutivo ya había anunciado la instauración de medidas menores, como la autorización a las provincias a adelantar y extender las vacaciones de invierno, que podrían comenzar la semana próxima y concluir a fines de julio.

De acuerdo a las cifras oficiales, la gripe A ha provocado al menos 33 muertes y 1.587 contagios en el país.

Sin embargo, según los medios locales, los casos reales serían muchos más, así como también la cantidad de fallecidos que, de acuerdo con algunas fuentes, podrían triplicar los números oficiales.

Preocupación

La falta de información respecto a la gripe porcina ha causado consternación en la población, generando acusaciones de que el gobierno esconde la verdad por motivos políticos.

El anuncio de que la mandataria viajará esta semana a Honduras para acompañar al depuesto presidente de ese país, Manuel Zelaya, en su regreso al país, también causó enojo en algunos.

Fuentes del Ministerio de Salud le dijeron a BBC Mundo que la última actualización de las cifras de enfermos, que debía publicarse el lunes, se retrasó debido a la renuncia de la jefa de la cartera, Graciela Ocaña, que dimitió ese mismo día, en medio de una interna política con el gobierno.

Ocaña abogaba por que se decrete la emergencia sanitaria, que incrementa la autonomía de los centros sanitarios para poder disponer de recursos contra el virus de la influenza A, e incluso habría solicitado que se suspendan los comicios del domingo para evitar el contagio.

Sin embargo, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, que presidió el comité de crisis, defendió la decisión del gobierno y aseguró que habrá una ampliación de recursos para tratar la infección.

El gobierno señaló que esperará por la llegada del nuevo ministro de Salud, Juan Luis Manzur –que asume el cargo el miércoles- para decidir qué nuevas medidas tomar.

Jóvenes vulnerables

Image caption La provincia de Buenos Aires y la capital federal declararon la emergencia en sus zonas de influencia.

Una de las cosas que más ha preocupado -tanto a expertos como a la ciudadanía- es el incremento de casos fatales en adultos jóvenes sin condiciones de salud previas que pudieran hacerlos más vulnerables este tipo de gripe.

En ese sentido, Massa señaló que a partir de ahora las autoridades de salud modificarán sus procedimientos actuales y suministrarán tratamiento a todo paciente sospechoso de estar contagiado.

Hasta el momento, los médicos sólo trataban con medicamentos a aquellos grupos de riesgo, como embarazadas, diabéticos y asmáticos, y a las personas que presentaban cuadros agudos de la enfermedad.

Sin embargo, los expertos advirtieron que esa metodología no funciona cuando el cuadro ya estaba agravado, debido a que los antivirales como el oseltamivir (Tamiflu) son más efectivos dentro de las primeras 48 horas de la enfermedad.

Según Massa, el gobierno cuenta con un stock de dos millones de tratamientos de Tamiflu, por lo cual estaría preparado para un recrudecimiento de la epidemia que, de acuerdo a muchos especialistas, podría ocurrir en las próximas dos semanas.

Frío

A diferencia del desarrollo de la gripe porcina en el hemisferio norte, que comenzó en primavera, la llegada de la gripe A al sur, en medio del frío del invierno, ha potenciado su contagio.

También ha llevado a un colapso del sistema hospitalario, debido al alto número de infectados con gripe estacional que acuden a los centros de salud para realizarse los estudios que determinen la posible presencia de la gripe más severa.

Los hospitales han sido también hasta el momento los únicos que contaban con el medicamento contra el virus.

Sin embargo, el laboratorio Roche, fabricante del Tamiflu, anunció que a partir del jueves el antiviral podrá ser adquirido de forma directa en las farmacias, con receta médica.

Expertos en salud advirtieron que la venta libre del fármaco podría generar un abuso del mismo, creando una mayor resistencia del virus al medicamento.

Escuelas cerradas

Algunos especialistas también criticaron la decisión del gobierno de no acompañar el cierre de las escuelas -mediante el adelantamiento de las vacaciones- con la suspensión de otras actividades de recreación de los más chicos.

"No cierran los shoppings, ni cines, ni lugares de ese tipo, así que si los chicos en vez de juntarse en un aula se juntan en el 'cyber', no sirve para nada", dijo el doctor Carlos Bergallo, jefe del Servicio de Infectología del Hospital Córdoba y el Sanatorio Allende.

El infectólogo le expresó a BBC Mundo su preocupación por el aumento en los casos de neumonía que está tratando, y advirtió sobre la posibilidad de que el virus A H1N1 se esté mezclando con la gripe estacional.

"El virus puede haber mutado, y nosotros no lo sabemos. Pequeños cambios genéticos lo pueden hacer más agresivo", explicó.

Según el médico, lo grave de la gripe porcina es que, a diferencia de la estacional -que afecta sobro todo a niños pequeños y ancianos-, ataca con especial virulencia a los jóvenes, en los que genera cuadros que evolucionan con rapidez inusitada.

Calma

Más allá de la preocupación por la gripe A, las autoridades piden calma y recuerdan que es mucho menos fatal que la gripe común, que en 2008 infectó a 1.200.000 personas y se cobró la vida de 3.600 en Argentina.

"Más del 99% de las personas que se contagian de la gripe A se curan", dijo este martes el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, al decretar la emergencia sanitaria en la capital.

Macri también confirmó que dos de sus ministros se contagiaron del virus, al igual que un asesor político.

A pesar de la medida anunciada, el gobierno porteño aclaró que no cerrará lugares públicos como teatros y restaurantes, como se hizo en México durante la peor parte del brote.

La misma decisión tomó el gobierno de la provincia de Buenos Aires, la más afectada por la gripe porcina, que también decretó la emergencia el martes.

Según los analistas, tanto los gobiernos locales como el nacional buscan evitar el grave daño económico que causaron estas medidas en México, donde comenzó la enfermedad.

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