Luz verde a la caza de serpientes

Pitón birmana (foto de archivo).
Image caption Aunque no son nativos, la población de estos reptiles se disparó en la década pasada.

La Comisión de Conservación de Pesca y Fauna Silvestre del estado de la Florida en Estados Unidos autorizó a un grupo selecto de expertos en serpientes la caza y matanza de pitones y boas constrictoras.

Acostumbrados a lagartos y arañas de tamaño considerable, muchos habitantes del estado se mostraban indiferentes a los potenciales peligros de la fauna silvestre, pero la reciente muerte de una niña de dos años estrangulada por una pitón birmana encendió las armas.

El animal, de 3,60 metros de largo, estaba encerrado en un acuario doméstico de la ciudad de Orlando y pertenecía a la pareja de la madre de la menor.

La serpiente escapó de una pecera de vidrio y atacó a la niña mientras dormía.

Crecimiento explosivo

El número de estos reptiles, que no son nativos del estado, se disparó en la pasada década.

Esas especies son originarias de África y el este de Asia pero se desarrollan en regiones cálidas y áreas pantanosas, explica Imtiaz Tyab, periodista de la BBC en Florida.

Los científicos creen que las serpientes llegan a los pantanos que rodean Miami y otras ciudades de Florida porque los dueños de esos reptiles los compran como mascotas y luego los sueltan cuando se vuelven demasiado grandes para mantenerlos en sus casas.

También se cree que algunas pitones birmanas, que son capaces de poner más de 50 huevos por año, habrían escapado en 1992 de un local de venta de mascotas devastado por el huracán Andrew.

Las autoridades informaron que si se logran resultados satisfactorios con esta primera prueba, podrían expedirse más licencias de cacería.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.