"Marcó el futuro de la taxonomía"

Gráfico de diferentes especies
Image caption La clasificación de animales siguiendo sus similitudes fue un resultado de los trabajos de Darwin.

Oscar Flores-Villela es experto en taxonomía del Sistema Integrado de Información Taxonómica y trabaja en el Departamento de Biología Evolutiva de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

En su carta a Darwin, Flores-Villela escribe sobre cómo los pensamientos del científico británico han permitido el desarrollo del cladismo, la rama de la biología que define las relaciones evolutivas entre los organismos, basándose en sus similitudes.

"Querido Darwin:

No te imaginas lo importante que ha sido el descubrimiento que hiciste sobre las relaciones que guardan entre sí los organismos, es decir, las relaciones de ancestría-descendencia. Más importante ha sido este descubrimiento con el desarrollo del cladismo, pues como lo escribiste con otras palabras en "El origen de las especies", las relaciones de ancestría-descendencia deben verse reflejadas en las clasificaciones de los seres vivos.

Para los que trabajamos en el descubrimiento de nuevas especies y en investigar las relaciones que guardan grupos de especies cercanas, este principio ha dirigido nuestros estudios. Aunque los taxónomos tardaron unos años en comprender lo que tu trabajo implicaba con relación al entendimiento de las relaciones filogenéticas entre los organismos, tus ideas revolucionaron el trabajo en los museos de historia natural.

A partir de entonces, en vez de sólo documentar cuántas especies nuevas se descubrían, los curadores de museos empezaron a investigar cómo esas especies estaban relacionadas entre sí y con otros grupos que se les parecían.

Gracias a esto, aparecieron tres escuelas en el estudio de la taxonomía. Primero apareció la Escuela Evolutiva, que reclamaba ser la representante de los principios darwinistas más puros. Luego vinieron los taxónomos numéricos, que pensaban que cualquier característica de los organismos debe medirse y contarse para poder hacer una buena clasificación, pero que se olvidaron de la homología de los caracteres, pues los caracteres homólogos son los que se heredan de los ancestros con cierta modificación.

Finalmente, con el cladismo se retomó que las relaciones de ancestría-descendencia deberían ser la parte fundamental de las clasificaciones de los seres vivos y por lo tanto, la clasificación de los mismos debería reflejar estas relaciones en el sentido estricto y sin excepciones. Este ha sido un principio darwinista fundamental que ha guiado el trabajo de los taxónomos en los últimos 50 años.

Tus ideas ya estaban teniendo una gran influencia sobre los taxónomos en la primera mitad del siglo pasado, poco antes de que se cumpliera un siglo de que publicaras el Origen de las Especies. Los taxónomos ya se habían percatado de que no todos los individuos de la misma especie son idénticos, existiendo variación en las poblaciones naturales.

Tanto tú como Wallace (Alfred Rusell Wallace, naturalista británico) hicieron notar que esta variación está relacionada con el proceso de cambio de las especies. Por eso, muchos taxónomos consideraron que era muy importante documentar la variación natural dentro y entre las poblaciones de especies.

Así se hicieron grandes colecciones de organismos. El estudio de la variación intraespecífica de los caracteres fue un tema central de la investigación en los museos de historia natural. Como consecuencia, los taxónomos decidieron acuñar el concepto de subespecie.

Al crear esta categoría taxonómica, se estaba enfatizando que la especiación es un proceso de diferenciación a partir de una población ancestral, una premisa central de las ideas que propusiste. Sin embargo, esto generó mucha controversia, sobre todo al surgir el cladismo. Como ves, tus ideas han tenido mucho impacto en el desarrollo moderno de la taxonomía.

Para despedirme, quisiera relatarte la historia de una ranita que habita en Chile y Argentina y que es un ejemplo más de un fenómeno evolutivo que puede estudiarse bajo la luz de tus ideas. Esta ranita tiene el nombre cientifico de Rhinoderma darwini y fue descrita por dos científicos franceses, Duméril y Bibron, en 1841, más de una década antes de que publicaras "El origen de las especies". Para entonces ya se sentía la influencia de tus ideas.

Esta ranita, llamada comúnmente ranita de Darwin, presenta un fenómeno muy interesante y raro. Cuando los huevos que pone la hembra están a punto de eclosionar, el macho los toma y termina de incubarlos en un saco bucal, alimenta a los renacuajos con secreciones de la piel del mismo saco hasta que se metamorfosean y emergen de la boca del padre como ranitas pequeñas.

Esta interesante ranita, ahora está desapareciendo por alteración de su hábitat natural y otros fenómenos desconocidos. Ojalá que no desaparezca esta especie, así como los biólogos evolutivos deseamos que no desaparezcan y sigan desarrollándose las ideas que tú valientemente publicaste durante tu vida.

Con aprecio

Oscar Flores-Villela".

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.