Suerte en Montenegro se escribe con ".me"

Jóvenes con la bandera de Montenegro.
Image caption Montenegro, con menos de 700.000 habitantes, se independizó de Serbia en 2006,

En cuestión de nombres de dominios de internet, algunos países son más afortunados que otros.

La isla de Tuvalu, en el Océano Pacífico, de la que muchos ni siquiera oyeron hablar, tiene un dominio muy interesante para muchas compañías de medios de comunicación o, más concretamente, de televisión. Su identidad en la red es ".tv".

Un caso similar presenta Tonga, también en el Pacífico. Su dominio ".to" es equivalente a la preposición inglesa "to", que en español significa "a", "para" o "hacia".

Esta terminación se ha convertido en una oportunidad para muchas compañías anglosajonas que la aprovechan para convertir su nombre en internet en una declaración de intenciones o en una invitación. Por ejemplo, "go.to", que podría traducirse como "ir a".

Mercado de nombres

Sin embargo, Montenegro es, quizá, el país con más suerte en este ámbito.

"Tras su independencia de Serbia en 2006, este territorio obtuvo el dominio '.me', perfecto para las empresas de medios de comunicación", informó el reportero de la BBC, Dave Lee.

Además el ".me" es muy versátil y tiene usos en muchos idiomas. En español, por ejemplo, puede utilizarse para la construcción de verbos en imperativo como "canta.me" o "sigue.me".

Y lo que podría parecer una simple anécdota se ha convertido en un negocio rentable. Desde que entró en funcionamiento en 2008, Montenegro ha registrado más de 320.000 nombres, el crecimiento más rápido de la historia de páginas web en un sólo dominio.

"Desde el principio estaba claro que iba a tener una presencia destacada en el mercado", aseguró Predrag Lesic, director ejecutivo del registro ".me" en Montenegro.

Incluso antes del lanzamiento del dominio, la oficina de registros se inundó de peticiones de nombres.

Ahora, muchas páginas de internet acabadas en ".me" se están vendiendo en subastas por cifras que oscilan entre los US$10.000 y los US$15.000.

Escepticismo

Uno de los sitios más buscados es "willshemarry.me" o, traducido al castellano, "¿se casará ella conmigo?".

"He tenido una gran cantidad de ofertas de gente que quiere comprar el nombre", reconoce el propietario de esa dirección de internet Matt Mansell.

Sin embargo, a pesar de ser un negocio lucrativo, el analista tecnológico Bill Thompson no se mostró convencido de que un nombre fácil de recordar añada valor a una empresa.

"Soy un escéptico en este punto. Cada vez más gente llega a los sitios después de teclear las palabras que le interesan en su buscador favorito y las visitan a partir de allí, sin importarles el nombre o dónde se encuentra esa página", afirmó.

"Así pues, aunque ciertas personas pueden querer un buen dominio para que quede bien en sus tarjetas de visita, no creo que sea tan importante como lo era antes. Y no creo que deba serlo", agregó.

A pesar de esto, muchos en Montenegro –y fuera de ese pequeño país europeo de menos de 700.000 habitantes- siguen sacando partido de la feliz coincidencia que les regaló el ".me".

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