Semen congelado para salvar a las abejas

Colmena
Image caption La población de abejas se ha reducido dramáticamente en los últimos años.

Un equipo de biólogos peruanos desarrolló un método para congelar los espermatozoides de los zánganos que permitiría inseminar artificialmente a las abejas, con el fin de evitar la reducción de su población.

Por primera vez, los científicos lograron congelar los espermatozoides a una temperatura de menos de 196º centígrados, y mantenerlos activos y saludables una vez vez descongelados.

Este protocolo de criopreservación permite que los espermatozoides puedan ser inseminados artificialmente en el útero de las abejas reina, semanas, meses, e incluso años después de haber sido extirpados de los zánganos.

El avance de los investigadores peruanos multiplica las posibilidades reproductivas de las abejas, cuya población mundial ha comenzado a reducirse dramáticamente en los últimos años.

La variedad es la clave

A diferencia de la inseminación con espermatozoides frescos, "el congelarlos nos permite disponer de una cantidad de espermatozoides de abejas seleccionadas por ser buenas productoras de miel y conservar el material genético para realizar la inseminación en diferentes lugares", le dijo a BBC Mundo Martha Valdivia, Decana de la Universidad de San Marcos, en la ciudad de Lima, y asesora del proyecto.

Por otra parte, al congelarlos, éstos se mantienen libres de contaminantes como los ácaros o los parásitos, que representan una amenaza para los panales.

También, añade Valdivia, este procedimiento permite fortalecer genéticamente los linajes seleccionados para obtener cada vez insectos más fuertes, e incrementar la variabilidad genética.

"Si tenemos una población donde hay mucha endogamia, no tenemos variabilidad", dice Valdivia. "Y si llega algún contaminante, puede arrasar con toda la población", acota la científica.

Problema complejo

Image caption Las abejas juegan un rol crucial en la polinización de los cultivos.

Las abejas productoras de miel, las avispas, los abejorros, las polillas y las mariposas juegan un rol vital en la alimentación de la población, ya que son las encargadas de polinizar los cultivos.

Desde hace varios años, la población de estos insectos ha ido declinando. Según los investigadores no existe una razón única que permita explicar este fenómeno.

Lea: Disminuye población de abejas

Lo más probable es que se deba a una combinación de factores, como el cambio en el uso de la tierra, la pérdida de la biodiversidad, la incidencia de enfermedades, el uso de pesticidas y el cambio climático.

En opinión de Andrew Watkinson, director del programa de investigación británico Viviendo con el Cambio Climático, "enfrentar un problema tan complejo como la declinación de las poblaciones de insectos polinizadores, que puede atribuirse a una serie de causas, requiere investigación en distintas áreas".

Además, para evitar la extinción de estas poblaciones, "resulta crucial que los resultados de las investigaciones se comuniquen lo más rápido posible a los conservacionistas y a las comunidades agricultoras para poner a resguardo la seguridad alimentaria y la conservación de la biodiversidad".

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