Peligra la población global de anfibios

Anfibio
Image caption En América Central, la enfermedad que afecta a los anfibios avanza a razón de 30km por año. <i>Foto: Justin Touchon. </i>

La quitridiomicosis, una enfermedad causada por un hongo y que afecta a los anfibios, ha sido comparada en muchas ocasiones con un incendio forestal, por los estragos que causa en la población de estos animales.

No es una analogía perfecta, sobre todo porque muchas especies logran sobrevivir. Pero tampoco es mala.

Así como se observa la llegada de un incendio a un bosque (gracias a la tecnología satelital), la aproximación del hongo también puede anticiparse.

De acuerdo a un informe publicado esta semana, antes de la presencia del hongo (que apareció entre 2004 y 2005), existían 63 especies en la región. Ahora, 25 han desaparecido y nueve están declinando en un 85-99%.

Dirigiéndose hacia el sur en América Central, la enfermedad está extendiendo sus fronteras a razón de 30km por año, indiferente al tipo de terreno que debe sortear.

Censo: antes y después

Karen Lips, una de las autoridades mundiales sobre la enfermedad, descubrió hace unos años que, en principio, uno podía elegir un sitio en América Central en el camino tomado por el hongo, hacer un censo de la población de anfibios, y esperar la llegada del chytridium, el hongo que causa la quitridiomicosis.

Así, se podría tener una idea concreta de su impacto.

Image caption Muchos anfibios desaparecen antes de que se los pueda identificar. <i>Foto: Andrew Crawford. </i>

Hace casi una década, Lips y sus colegas comenzaron a hacer un censo antes de la llegada de la enfermedad en la región de El Copé, en Panamá, y notaron que más de la mitad de las especies de la zona habían desparecido o estaban a punto de hacerlo, en tan sólo dos años.

Para algunas, estos significa extinción global, ya que El Copé es la única región en la que han sido identificadas.

Andrew Crawford, principal autor del estudio, dice que, aunque el estimado inicial fue bastante preciso, el alcance del daño sorprendió al equipo.

Después de la investigación, el territorio afectado por el hongo continuó expandiéndose y ahora ya cruzó el Canal de Panamá.

Cómo lo hizo es todavía un misterio, explicó Crawford. Aunque es posible que lo haya hecho a través de sus esporas, trasladadas accidentalmente en las suelas de los zapatos de la gente que cruzó el canal.

Entre todos los factores que están provocando la extinción de plantas y animales, este hongo es particularmente violento, predecible e intratable, lo cual explica por qué el panorama para el futuro de los anfibios es tan sombrío.

Cambios evidentes

Años atrás, un experto australiano en barreras de coral me dijo que pensaba que una de las razones por las cuales la gente no parecía tan preocupada por la pérdida de los arrecifes era que hacía falta ver este fenómeno en un lapso de tiempo más breve, para notar su impacto.

Esto podría cambiar si continúa el calentamiento y la acidificación de los océanos. Pero el argumento del científico es claro, y esa es quizás la razón por la que el Programa de Medio Ambiente de la ONU (UNEP, por sus siglas en inglés) sacó hace varios años un atlas del medio ambiente cambiante, que utiliza imágenes satelitales de antes y después para hacer que los cambio ocurridos a lo largo de varias décadas se vuelvan más evidentes.

Gracias al trabajo de Crawford y Lips podemos ver el daño provocado por el chytridium de forma inmediata.

Sin embargo, la pérdida del hábitat, incluyendo la deforestación, continúa siendo la principal causa de la reducción de la biodiversidad incluso entre los anfibios.

Las imágenes de UNEP nos muestran la desparición de los bosques, pero los cambios en la vida que albergan aún permanecen fuera de nuestra visión.

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