En mar abierto a los 96 años

Ramón Cordobés. nadador cubano de 96 años
Image caption La natación le ha permitido a Cordobés vivir una larga vida.

El cubano Ramón Cordobés, tiene 96 años y todavía es capaz de nadar 1 km en la costa norte cubana. Junto a un grupo de abuelos y abuelas integra un club llamado "Juventud Acumulada", todos ellos apasionados de la natación en piscinas y en mar abierto.

Cordobés empezó a nadar en su adolescencia y lo ha hecho durante 8 décadas. Con una memoria envidiable relata que se inició a los 14 años siguiendo "las lecciones que aparecían en la revista Carteles de Johnny Westmuller, campeón mundial que hacia el personaje de Tarzán".

Con alrededor 90 años se convirtió en el deportista de mayor edad que representó a Cuba en eventos internacionales, compitiendo en Costa Rica e Italia, donde demostró su resistencia al ser capaz de nadar 1 km sin parar.

"Se sorprendieron mucho conmigo porque como yo soy flaco, pequeño y feo, no creyeron que fuera capaz de hacerlo, se equivocaron", nos dice Cordobés sonriendo orgulloso con su estampa de Quijote de la Mancha caribeño.

Genética, natación y sexo

El cree que la natación fue uno de las cosas que le ha permitido llegar a tan avanzada edad pero no es la única, afirma que en su caso influyen también los factores genéticos, una mentalidad despreocupada y sobre todo el sexo.

Descarta la necesidad de hacer dietas especiales, "yo como de todo, lo mismo que mi familia y que el resto de los cubanos: arroz, frijoles y carne de puerco", dice a la BBC y recalca que no cree que la alimentación tenga que ver con la longevidad.

Este abuelo cubano nos explica que en su longevidad hay razones hereditarias, toda su familia ha sobrepasado los 90 años, pero sostiene que en su caso también ha sido muy importante "no pensar mucho en eso, no preocuparse por la muerte".

Recomienda también la práctica de deportes, "yo siempre he hecho una vida normal, hice todo tipo de deportes, fui malo en todos, pero los practiqué de todas formas. Incluso en la natación yo no tengo velocidad yo solo nado largo, tengo mucha resistencia".

Lo que al parecer si tiene que ver es el sexo, "ayuda mucho, yo tuve relaciones sexuales hasta los 80 años y creo que eso es una de las cosas que a uno lo mantienen joven", aclarando que nunca tomó viagra "lo hice siempre al natural".

Los límites

Durante los últimos años Cordobés no se ha sentido muy bien.

"He perdido visibilidad en los dos ojos y no puedo moverme solo, lo que me acompleja bárbaramente, tengo que tener siempre un Lazarillo, no puedo ir solo a ningún lado", nos dice.

Image caption La resistencia le ha ganado admiración dentro y fuera de Cuba.

"Me parece que voy a tener que mandar para el carajo la natación", explica Cordobés y agrega que además de las dificultades propias de su edad, en los clubs de la zona nadie los apoya con instalaciones para poder reunirse a nadar.

"Este año solo me he podido tirar a nadar unas 20 veces, es que no nos facilitan nada, no hay piscinas ni accesos seguros al mar. Estamos nadando prestado", nos explica con cierta amargura Ramón Cordobés, mientras el resto de sus compañeros asienten.

"Y yo tengo la ventaja de vivir muy cerca del mar", nos dice y agrega que "hay otros miembros del club que viven lejos de la costa y no hay transporte para que puedan venir a nadar por lo que se van desanimando poco a poco".

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.