Un jugador transexual en el fútbol australiano

William G.
Image caption William dice jugar tan bien como cualquier jugador que nació hombre.

Un transexual ha recibido permiso para jugar en uno de los clubes de la liga profesional de fútbol australiano, la Liga Australiana de Fútbol.

De acuerdo a las leyes australianas, si alguien que nació mujer adopta oficialmente el sexo masculino, no habrá impedimentos para que esa persona juegue en equipos integrados solamente por hombres.

William G., de 25 años, será el primer australiano transexual en un equipo de fútbol de primera, pero prefiere que su nombre no sea divulgado.

El deporte escogido por William fue creado en el siglo XIX y se parece más al rugby que al fútbol que se juega en América Latina.

Entusiasmado por las leyes anti-discriminación adoptadas recientemente por la Liga Australiana de Fútbol (AFL, por su sigla en inglés), William se reunió con las autoridades de la Liga en en estado de Vitoria, donde reside, para consultar si realmente podría ingresar en uno de los clubes con la certeza de que no sufriría prejuicios en la cancha.

"Tengo algunas preocupaciones con respecto a la reacción de otros jugadores, pues tal vez aparezcan algunos resentimientos, y además juego mejor que ellos", afirmó.

El presidente de la Liga, Glenn Scott, dijo a William que será bienvenido y que se instruirá a los otros jugadores sobre las diferencias transgénero para evitar prejuicios. Pero reconoció que por razones legales, William deberá cambiar a masculino su sexo en el certificado de nacimiento.

Para conseguirlo, William deberá quitarse los órganos sexuales reproductivos, y presentar un documento que ya tiene consigo: el parte médico que confirma su masculinidad.

William ya se ha sometido a una cirugía para remover los senos, pero todavía conserva el útero.

Diferencia

Según las reglas de la Liga, las mujeres no pueden jugar al fútbol con hombres a partir de los 14 años. Pero en el caso de William, cuando el cambio de sexo esté certificado legalmente, ya no habrá mayores obstáculos, dice la AFL.

"Estamos muy impresionados con él", dice Scott.

William, que comenzará a jugar en el Club de Fútbol Bendigo el año próximo, aclaró que no quiere recibir un trato especial en la cancha.

"Soy apenas un chico común que quiere jugar al fútbol", dijo. "Hay sólo una pequeña diferencia en la forma como me convertí en chico", agrega.

William empezó a vivir como hombre hace dos años, cuando comenzó a tomar hormonas tras una serie de exámenes médicos y conversaciones con especialistas que confirmaron su masculinidad.

De acuerdo a la ley del país, una vez que sus órganos reproductivos sean removidos William podrá cambiar oficialmente de sexo, sin necesidad de pasar por el quirófano para someterse a cirugía genital.

William, quien trabaja como diseñador gráfico y cuenta con el apoyo de su familia y su novia, sueña desde pequeño con ser jugador de fútbol profesional.

"Crecí jugando al fútbol en clubes de niños, por lo tanto estoy acostumbrado a interactuar con ellos", dijo a la BBC. "Siempre tuve más amigos que amigas. Nací mujer, pero juego tan bien como cualquier jugador que nació hombre", aseguró.

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