Votos "antipatriotas" en Eurovisión

Participantes armenias de Eurovisión. Foto cortesía de eurovision.tv.
Image caption Unas 40 personas votaron por la canción "Jan Jan" desde Azerbaiyán.

Cualquier seguidor de Eurovisión, el célebre certamen musical europeo, le dirá que los espectadores -que no pueden votar por sus propios compatriotas- tienden a votar cada año por las canciones que presentan los países vecinos.

Sin embargo, pocos esperarían que por elegir el tema del vecino usted vaya a convertirse en un "antipatriota".

Los "eurofans" de Azerbaiyán que votaron por el tema de Armenia han sido interrogados por las autoridades de su país.

Según le explicó un azerí a la BBC, el gobierno les acusa de ser "antipatriotas" y una potencial amenaza a la seguridad nacional.

Todo por mandar un mensaje de texto para apoyar a Inga y Anush, las dos cantantes armenias que quedaron en el décimo puesto de la final, celebrada en mayo en Moscú.

Los cantantes de Azerbayán, AySel y Arash, quedaron terceros, mientras Noruega se alzó con el premio.

"Invitados"a explicarse

Según el Ministerio de Seguridad Nacional azerbaiyano, sólo han invitado a los poco más de 40 compatriotas que votaron por la canción Jan Jan a explicar por qué lo hicieron.

Los dos estados han vivido desencuentros diplomáticos desde los años 90 por la disputada región de Nagorno-Karabakh.

En noviembre de 2008, los líderes de ambos países acordaron intensificar sus esfuerzos para encontrar una solución política a la discordia territorial.

Meses después se reunieron en Praga (República Checa) para avanzar en las negociaciones, que por el momento no dieron lugar a un acuerdo.

¿Música o política?

Image caption Noruega se alzó con el premio del certamen de 2009, que no estuvo exento de polémica.

La de estos países no ha sido la única polémica política desatada por el concurso de Eurovisión, que cada año siguen millones de europeos por televisión.

La canción con la que Georgia quería participar en la última edición del festival fue rechazada por los organizadores del certamen, que consideraron "inaceptable" parte de su letra.

El tema de música disco We Don't Wanna Put In, que podía traducirse como "No queremos participar", sonaba de la misma manera que "We Don't Want Putin", o lo que es igual: "No queremos a Putin".

Este juego de palabras causó polémica porque muchos lo interpretaron como una burla al primer ministro ruso, Vladimir Putin.

Los organizadores de Eurovisión aclararon que las reglas del certamen no permiten canciones de contenido político.

También en la última edición, activistas por los derechos de los homosexuales aprovecharon la gala celebrada en Moscú para denunciar la persecución que según dijeron se produce en su país, unas marchas que se cerraron con la detención de decenas de manifestantes.

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