Zapatazo de oro

Muntadar al-Zaidi arrojando su zapato a Bush
Image caption Al-Zaidi se convirtió en un héroe entre los musulmanes por su gesto contra Bush.

Fueron 10 segundos que capturaron la atención de todo el mundo.

No se trató de un tornado ni una catástrofe, sino del tiempo que le tomó al periodista iraquí Muntadar al-Zaidi hacer historia al arrojarle sus zapatos al ex presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en su última visita a Irak en diciembre pasado.

Al-Zaidi saldrá de prisión este mes y a su salida le espera una nueva casa, dinero a borbotones y tantas esposas como un mortal pueda desear.

Este reportero se convirtió de un día para otro en un héroe en el mundo musulmán. Su gesto, considerado un insulto muy grave entre los árabes, fue inmortalizado y figura en todas partes, en camisetas en Egipto, en videojuegos turcos...

En muchos lugares, los niños han memorizado sus palabras, incluyendo aquellas en que califica a Bush de "perro" mientras éste esquivaba sus zapatos, y las que aseguraban que la acción era "un beso de despedida" en nombre de quienes murieron, quedaron huérfanos o enviudaron en Irak.

Una encuesta llevada a cabo hace unos meses por la BBC indicaba que casi dos tercios de los iraquíes lo consideraban un héroe, en un país que todavía sufre las consecuencias de la invasión liderada por EE.UU. en 2003.

Casa nueva, vida nueva

Una vida nueva espera al periodista: su jefe le construyó una casa de cuatro habitaciones y ya cuenta con automóvil nuevo, pero hay más...

"Un iraquí que vive en Marruecos llamó para ofrecer a su hija como esposa de Al-Zaidi", afirmó a la prensa Abdul Hamid al-Saij, editor de la cadena de TV al-Baghdadia, con sede en El Cairo, Egipto, de la que el reportero era empleado.

"Otro llamó desde Arabia Saudita regalándole US$10 millones para la compra de zapatos", añadió.

Y otro incluso telefoneó desde Marruecos para ofrecerle un caballo con montura de oro".

Negocios y demanda

En declaraciones a BBC Mundo, uno de los hermanos de Muntadar al-Zaidi aseguró que él pretende abrir pequeños negocios en zonas de Bagdad como Ciudad Sadr, y que las ganancias permitirán ayudar a huérfanos y viudas.

"Él espera expandir los negocios a Gaza y luego a todo el mundo", expresó.

Aparte de las intenciones comerciales, el periodista -según explicó su hermano- intentará demandar a Bush "a nombre del pueblo iraquí" para lo cual "se dedicará a recoger millones de firmas".

Pero otros familiares suyos dijeron a The Guardian que, antes que nada, Muntadar al-Zaidi deberá recuperarse de su paso por la prisión donde aseguran que fue torturado, aunque pareciera estar bien físicamente en su juicio.

Informes médicos indican, eso sí, que perdió un diente y sufrió fraturas en dos costillas y un pie.

A pesar de ello, puede considerarse afortunado: en principio fue sentenciado a tres años de prisión por asalto contra un jefe de Estado, pero después un juez redujo la condena en abril tras estar de acuerdo en calificar el ataque de "insulto".

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