Ruanda: del azadón al microchip

Llegada de la fibra óptica a África oriental.
Image caption África oriental se conectó a la red de fibra óptica a finales de julio de 2009.

Un proceso de gran ambición se está llevando casi en secreto en el corazón de África: Ruanda quiere brincarse una etapa en su desarrollo y pasar de la era agrícola a la digital de un salto.

El 90% de la población de Ruanda vive bajo una economía de subsistencia y, quince años después del genocidio en el que murieron más de 800.000 personas, las heridas siguen abiertas. Frente a esta situación, el gobierno ruandés se ha propuesto transformar el país en una economía de servicios con la informática y las comunicaciones como sectores clave.

El proyecto "Vision 2020", promovido por el presidente Paul Kagame, pretende alejar a Ruanda del pesimismo heredado de su historia reciente y convertir al país en una sociedad del conocimiento.

Banda ancha en África: ¿para quién?

Unos objetivos que muchos consideran casi utópicos en un estado en el que cerca del 30% de los hombres y más del 40% de las mujeres son analfabetos.

Plazo: 2020

Pero el plan de Ruanda se enmarca en un movimiento más amplio a través del cual África está entrando en la "era de internet".

A finales de julio, la fibra óptica llegó por primera vez a la parte oriental del continente. Más de 17.000 kilómetros de cable conectaron África con las redes de banda ancha de Europa y Asia.

Seacomm, la compañía que gestionó el proyecto –una empresa privada con mayoría de capitales africanos- invirtió más de US$700 millones en la que se considera la mayor infraestructura africana desde la construcción del ferrocarril de Uganda, que "integró" el oriente africano al Imperio Británico hace más de 100 años.

Sin embargo, a pesar del avance de Internet en el continente, la primera pregunta que surge ante los ambiciosos planes del gobierno ruandés es cómo pretenden conseguir una transformación tan radical de la economía del país en sólo diez años.

Hace apenas un año, el gobierno fundó el Comité Ruandés para el Desarrollo (RDB, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es "transformar Ruanda en un nudo global para los negocios, la inversión y la innovación" para 2020.

"Estamos empezando con las personas que saben leer y escribir, y estamos intentando alfabetizarlos desde un punto de vista informático y estamos colaborando con asociaciones y cooperativas. El segundo punto es más a medio plazo y está centrado en la generaciones más jóvenes. El país se unió al proyecto 'Una computadora portátil por niño' y estamos introduciendo computadoras en las escuelas primarias", comentó Patrick Nyirishema, representante del RDB, a la BBC.

Una computadora por niño

Image caption Los ordenadores del proyecto "Una computadora Portátil por Niño" son básicos y resistentes.

El proyecto 'Una Computadora Portátil por Niño' lo está desarrollando la organización no gubernamental de origen estadounidense del mismo nombre y fue ideado por Nicholas Negroponte, profesor del Instituto de Tecnología de Massachussetts (MIT, por sus siglas en inglés) y uno de los principales gurús de las tecnologías de la comunicación.

El objetivo del proyecto es, según se lee en su página de internet, "dar la oportunidad de aprender a los niños de los países en desarrollo, suministrando una computadora a todos los que están en edad escolar".

Según la página de "Una Computadora Portátil por Niño", a finales de 2008, más de 15.000 ordenadores habían sido repartidos en Ruanda y muchos de ellos ya se estaban utilizando en las escuelas.

Por otro lado, el gobierno de Ruanda cuenta además con el apoyo de otras instituciones internacionales.

"La financiación no debería ser un problema. La cuestión es hacia adonde quiere ir nuestra sociedad. Tenemos el apoyo del Banco Mundial y contamos con la ayuda de la Agencia Sueca para el Desarrollo Internacional", apuntó Nyirishema.

Fibra óptica

En cambio, la reducción de los costes y el aumento de la velocidad de descargas en Internet son condiciones previas necesarias para cumplir los objetivos del gobierno.

Y en este sentido, la llegada de la red de fibra óptica al país africano, era un paso fundamental.

"Antes de que llegara el cable, la única conexión que teníamos a la red era vía satélite. Así que este cambio será un factor importantísimo si queremos llegar a las comunidades rurales. Teniendo en cuenta que nos encontramos en un escenario pobre, debemos ofrecer servicios lo más baratos que podamos", comentó Nyirishema.

Para algunos analistas, si el plan de Ruanda tuviera éxito, podría convertirse en un modelo a seguir por otros países en vías de desarrollo.

Por primera vez, un país subdesarrollado pasaría de una economía rural de subsistencia a una sociedad de servicios digitales, saltándose el paso -tradicionalmente necesario- de la industrialización.

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