Facebook entre lo bueno y lo malo

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Image caption Algunos lectores defendieron el uso de las redes sociales para mantener el contacto con los demás.

Vivir sin Facebook ¿es posible? Esa es la pregunta que le formulamos a nuestros lectores a raíz de informaciones que apuntaban a que, para algunas personas, las redes sociales se pueden convertir en una adicción.

La interrogante surgió a partir del caso de Caroline Hocking, una obsesiva confesa a esta red social.

Según comentó, aunque todo comenzó lentamente, se convirtió en una "fanática" al punto que cuando pasaba algunas horas fuera de la red sentía una "ansiedad parecida a la de una separación".

Hocking comprobó entonces que su permanencia en Facebook se había transformado en "una adicción exigente y antisocial".

Lea: Facebook, una adicción, una abstinencia

Pero la experiencia de Hocking parece no ser la única y surge sólo horas antes de que expertos en el Reino Unido encontraran que el 75% de los jóvenes entre 16 y 24 años no "podrían vivir" sin internet.

Para compartir sus experiencias sobre Facebook, Johana Groningen escribió a BBC Mundo y admitió pertenecer al grupo de aquellos que no puede vivir sin esta red social.

¿Un vicio?

"Es increíble...simplemente es un vicio. He tratado de no revisarlo durante el día pero al contrario, lo abro, lo cierro, lo abro. Eso sí, si se tiene pareja no se puede tener Facebook, o tenerlo como mis amigos dicen 'blindado'".

Por ello quizás algunos lectores se inclinan por no tener cuentas en redes sociales.

"Facebook es tan necesario como el tabaco, el alcohol y las drogas. Por eso no uso nada de eso", dijo con escepticismo Emefese desde España.

Y aunque no se trataba de un grupo de apoyo para luchar contra una adicción, Erick Rubio desde Venezuela decidió escribir al foro y sumar su voz a la de otros que consideran que el Facebook puede ser adictivo.

Así que él tomó la determinación de acabar de raíz con Facebook sin mirar hacia atrás, una ruptura dolorosa según confesó.

"Yo eliminé mi cuenta de Facebook. No me conformé con desactivarla, porque desactivándola te da la opción de regresar. Cuando tomas una decisión hay que tomarla en serio, luego de buscar en la red descubrí la forma de eliminarla, y lo hice".

Eso sí sufrió de algún modo del "síndrome de la abstinencia" pues, admitió que "tuve que esperar los 14 días más largos de mi vida, y les juro que casi desisto y aún hoy después de eliminada mi cuenta siento gran nostalgia y ansiedad !Es que Facebook es peor que la gripe A porque se te pega y no tiene cura!", añadió.

Image caption ¿Y usted podría vivir sin Facebook?

De hecho, alguien cuyo centro profesional se desenvuelve alrededor de las nuevas tecnologías reconoció que no ha caído en "las redes" de las redes sociales.

Y es que Jorge Herrera, quien trabaja profesionalmente con computadoras desde 1990 mantiene la distancia y admitió que aunque ha "visto el surgimiento de la PC en Latinoamérica (…) Uso celular sólo cuando viajamos (de mi esposa), debo haber escrito unos 40 SMS en mi vida, no tengo Twitter, Facebook y uso MSN y Skype, estrictamente porque lo requieren en el trabajo".

Amigos del mundo

Por el contrario, otras personas están agradecidas por la experiencia que Facebook les ha dado a sus vidas.

Así, se expresó Denise Canelón: "He podido encontrar a muchos amigos y ex-compañeros de mi época (…) y ha sido muy emocionante. También un ex-compañero de bachillerato me encontró y hemos podido reanudar la amistad".

Canelón señaló que es importante poner límites a la información publicada para proteger la intimidad del usuario.

"Siempre he leído sobre los peligros de poner demasiada información personal por lo cual sólo he puesto la que me parece conveniente y a cuentagotas. Lo que me parece excelente es la inmediatez en las comunicaciones, las imágenes e información al día. Lo malo es que se ponen muchas bobadas con demasiada frecuencia", añadió.

Sin extremos

Y dentro de los lectores que enviaron mensajes también hubo voces que hacían un llamado al equilibrio y a evitar los extremos.

"Todo en exceso es malo, si usamos Facebook con límites y prudencia será una buena herramienta, pero si nos sobre limitamos, exponemos nuestra vida del día a día, entonces éste se convierte en un vicio, que cada día te pide más. ¡Este tipo de herramienta es para que las usemos, no para que seamos usados por ellos!", comentó desde Bélgica, Varima Garrido Lovaina.

"A mi entender Facebook es una herramienta social que encaja perfectamente con los seres humanos, que son por naturaleza sociales. Sin embargo, si esta herramienta coarta (por decisión propia del usuario) las actividades verdaderamente sociales e interactivas con su alrededor, entonces ya su uso es dañino", dijo Ingrid López desde Santo Domingo.

"Es dejar de 'vivir' y 'conocer' para convertirse en un simple espectador. Un manejo sano, equilibrado de esta popular red, está dentro de los esquemas modernos y ágiles de esta era", concluyó.

¿Vivir sin Facebook? ¿Usted qué opina?

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