Jenson Button, el nuevo rey de la F1

Jenson Button
Image caption Button llegó octavo a la meta, suficiente para ganar el campeonato.

El piloto británico Jenson Button se proclamó vencedor del Mundial de Fórmula 1 (F1) de 2009 tras llegar en quinto lugar a la línea de meta en el Gran Premio de Brasil. El equipo de Button, Brawn GP, que nació hace apenas diez meses, ganó además el título de constructores.

El triunfo de Button, de 29 años, le da a Reino Unido su segundo título mundial consecutivo, tras la victoria en 2008 de Lewis Hamilton, quien venció en el mismo escenario: el circuito de Interlagos (Sao Paulo).

"Las últimas carreras han sido un poco estresantes para mí, pero ha merecido la pena convertirme en campeón mundial en la de hoy", le dijo a la BBC un eufórico Button.

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El conductor de Somerset (Inglaterra) salió en decimocuarta posición, pero consiguió acabar en quinto lugar en una carrera que acabó llevándose el australiano Mark Webber, del equipo Red Bull.

El principal rival de Button en su lucha por el título mundial, su compañero de equipo Rubens Barrichello, acabó octavo pese a haber salido en la pole position.

La segunda posición fue para Robert Kubica, de BMW, justo por delante del astro de McLaren Lewis Hamilton.

Otros seis pilotos tuvieron que retirarse de esta carrera, entre ellos el bicampeón mundial Fernando Alonso, de Renault.

Camino seguro y esperado

Image caption Desde el comienzo de la temporada se mostró como un conductor casi imbatible.

Como explica el corresponsal deportivo de la BBC Alex Capstick, el triunfo de Button ha sido más sorprendente de lo que podría esperarse para un piloto que empezó a destacar en 2000. A su prometedora primera temporada le sucedió una decepcionante participación con el equipo Benetton.

En 2003 entró a formar parte de BAR, que acabaría en manos de Honda. Con ellos ganó Button su primer Gran Premio en 2005. De nuevo muchos vieron en Button las habilidades de un campeón, pero parecía un piloto atrapado en un automóvil que no era lo suficientemente competitivo.

El inglés también tuvo que padecer la salida de Honda de la F1, que hizo temer la desaparición también de este piloto de la competición. Pero Brawn GP, que nació de las cenizas del equipo Honda, le rescató y, a pesar de todos los retrasos e incertidumbres, su nuevo auto demostró ser más veloz que los anteriores.

Desde el comienzo de la temporada se mostró como un conductor casi imbatible. Ganó seis de los siete primeros Grandes Premios del mundial, aunque no pudo mantener este frenético ritmo de victorias a lo largo de toda la temporada.

Con frialdad y apostando a una táctica prudente y segura, Button se acercó poco a poco al título con el que siempre soñó. Por fin, después de la carrera brasileña, ya lo tiene en sus manos.

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