El crimen no paga ¿y el amor?

No importa el delito por el cual se encuentran hoy tras las rejas, en Holanda están convencidos de que los criminales convictos merecen una segunda oportunidad, incluso en el amor.

Image caption En Holanda están convencidos de que los criminales convictos merecen una segunda oportunidad en el amor.

Además de tener dos comidas calientes al día, una hora de gimnasio, celda equipada con televisión, radio, reproductor de discos y sábanas limpias, los reclusos ya cuentan también con la opción de que les ayuden a encontrar pareja.

Pero no se trata de un servicio más del sistema penitenciario holandés, sino de una iniciativa de BONJO, una organización no gubernamental que se dedica a defender los derechos de los presos y que ahora la hace hasta de "cupido".

"Muchos se quejan de que nos preocupamos por ellos, pero en algún momento tendrán que salir de la cárcel y estamos convencidos de que, si logran tener una relación de pareja, podrán permanecer lejos de la Justicia", le explicó a BBC Mundo Nico Epskamp, responsable de BONJO, la instancia encargada de coordinar los encuentros.

"Algunos han perdido contacto con el mundo exterior y no tienen ninguna motivación para no reincidir. Es necesario darles otra oportunidad", agregó el responsable de la iniciativa.

Tienen demanda

El servicio digital creado por BONJO ha resultado ser todo un éxito y ha demostrado que hay tanto hombres como mujeres interesados en tener una cita tras las rejas.

Y, a diferencia de otros sitos, los interesados en conocerse no tienen contacto directo, sino que pasan por un filtro en el que la ONG opera como enlace.

Los 500 criminales que han enviado su perfil al sitio han recibido alrededor de 1.500 reacciones, según el último balance.

Las candidatas tienen de 23 a 50 años de edad y han manifestado interés principalmente en ladrones, traficantes de drogas o sujetos que están en detención preventiva.

Aunque también se ofertan en el "mercado de los encuentros amistosos", defraudadores, asesinos y tratantes de mujeres.

Pero, según Epskamp, son las mujeres criminales de origen extranjero las que gozan de más popularidad en el servicio digital, entre ellas Estelita, de 38 años y proveniente de Ecuador.

"Soy morena, educada, simpática y busco chicos de 40 años o más. Estoy en prisión por droga y porque me obligaron. Queridos amigos, espero recibir pronto mensajes suyos", escribe Estelita.

Genera preocupación

Organizaciones dedicadas a proteger a víctimas de la explotación sexual temen que este servicio se convierta en una plataforma para los tratantes de mujeres.

Image caption El servicio digital de BONJO despertó interés en hombres y mujeres que quieren tener una cita tras las rejas.

Activistas advierten que los "loverboy" conocen perfectamente la mentalidad de la mujer y podrían utilizar este instrumento para hacerse de nuevas víctimas.

Esta preocupación se entiende si se consideran los datos que arroja el Centro de Coordinación contra el Tráfico de Personas, que muestran que el número de víctimas en Holanda aumentó de 716 en 2007 a 809 en 2008, de las cuales 106 eran menores de edad.

De preso a estrella de TV

Una vez abierto el mundo de las ciberamistades, ahora BONJO se prepara para lanzar a cinco ex criminales al estrellato de la televisión.

Image caption BONJO se prepara para lanzar a cinco ex criminales al estrellato de la televisión.

A partir de 2010, las cámaras seguirán a cinco individuos que han cumplido su condena y que al pisar la calle iniciarán la aventura de la búsqueda del amor de su vida.

El programa bautizado "Ella cree en mí" tiene como objetivo demostrar que la relación de pareja puede ayudar al ex convicto a dejar su pasado delictivo.

De acuerdo con estadísticas del Ministerio de Justicia, casi la mitad de las personas que dejan la cárcel vuelven a caer en el circuito criminal en un año.

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