Las luces navideñas pueden ser un peligro

Casa decorada con luces navideñas. Foto Inder Bugarín
Image caption Las luces navideñas que se venden en Europa no son tan seguras como se pensaba.

En países de América Latina es una tradición reflejar el espíritu navideño decorando el hogar con tantas luces de colores como sea posible.

Pero en lo último que suele pensar la gente a la hora de comprarlas es en la seguridad.

Una investigación realizada por la Comisión Europea concluye que los europeos tampoco son tan conscientes de lo que compran.

De acuerdo con el estudio, a pesar de los controles existentes en la Unión Europea, el 30% de las luces que se comercializan presentan riesgos graves de seguridad.

"La llamada de atención no es sólo para europeos, también para los ciudadanos de América Latina y cualquier otra región, porque los estándares de estos artículos eléctricos son internacionales", dice a BBC Mundo Tania Vandenberghe, experta de una asociación que representa los intereses del consumidor europeo, ANEC.

Riesgos

De acuerdo con el estudio de la Unión Europea basado en 196 muestras, casi un tercio de las luces navideñas que se venden muestran problemas técnicos y de falta de información.

Incluso estos problemas se presentan en países con sistemas de control altamente sofisticados como Holanda, donde la Autoridad Alimentaria y Mercantil reporta serias deficiencias en 15% de las instalaciones que se comercializan.

Según el estudio, el 28% de las muestras no superaron las pruebas de seguridad de los cables, algunos de ellos se desprendían con enorme facilidad, mientras que otros estaban fabricados con materiales extremadamente delgados para las corrientes eléctricas que trasportan.

El resultado del incumplimiento de los requisitos técnicos, fue un elevado riesgo de choque eléctrico, sobrecalentamiento y hasta un incendio potencial.

A los problemas técnicos se suman los relacionados al etiquetado y el manual de utilización.

Por ejemplo, un 35% de las pruebas ni siquiera tenían instructivo para una utilización adecuada, lo que podría causar confusión en el usuario y ocasionar accidentes.

En cuanto al origen de los productos peligrosos, el 41% procedían de China.

Precaución

La defensora de los intereses del consumidor europeo, la Comisaria Meglena Kuneva, no vacila y recomienda prevenir que lamentar.

Image caption Muchos consumidores optan por adornos más baratos sobre todo en esta época de crisis.

Aconseja adquirir las guirnaldas lumínicas en comercios fiables para contar con la garantía de que el producto cumple con las normas básicas.

También sugiere no meterle mano a los artículos que muestran algún problema técnico, lo más indicado es dejar de utilizarlos o devolverlos.

Igualmente recuerda apagarlas cuando todos duermen o no hay nadie en casa.

Pero más allá de las recomendaciones a la ciudadanía, las autoridades debería poner mayor énfasis en los mecanismos encargados de evitar que el producto llegue al consumidor, asegura Tania Valdenberghe, analista de ANEC, que se dedicada a promover la estandarización de la legislación comunitaria entre los socios de la Unión Europea.

“El que 30% de las luces presenten un riesgo grave de seguridad es un resultado alarmante y demuestra que se puede tener la ley más ambiciosa, pero de nada sirve sin un efectivo sistema de monitoreo que supervise lo que se vende en el mercado”, sostiene la experta.

Valdenberghe asegura que la falta de eficientes mecanismos de inspección deja vulnerable a un consumidor que incluso antes de la crisis se caracterizaba por buscar el precio más bajo cuando se trata de comprar artículos decorativos de temporada.

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