Casados con internet

En BBC Mundo estamos explorando cómo internet ha transformado las relaciones sentimentales. Historias de amor y desamor relatadas por sus protagonistas. A continuación, una historia no tan feliz.

Image caption Los casos de parejas afectadas en su relación a causa de internet se multiplican.

Tienen tres hijos y una relación matrimonial de 12 años. Él es afecto a la pornografía por internet. Ella lo sabe y siente una gran distancia con su cónyuge.

La mujer suele visitar salas de chat en línea y se encuentra con un hombre de quien se enamora. Pronto lo conoce en el mundo real, pero no hay una atracción física. Ella está enamorada de la forma de ser que el hombre proyecta en el chat.

Ella y su esposo están confundidos; no quieren perder definitivamente su matrimonio, según dicen, por culpa de internet.

Historias reales como ésta llegan cada vez en mayor número a las oficinas de Volviendo a Casa, un centro de orientación familiar integrado en Quito por psicólogos, terapeutas y orientadores familiares, y cuyo presidente, Diego Utreras, cuenta a BBC Mundo que hoy no es extraño escuchar en parejas la queja: "Tú no estás casado conmigo, tú estás casado con internet".

Esa frase al menos fue la que una mujer, de 25 años, le dijo a su esposo, de 27, cuando le reprochó el que él todas las noches prendiera su computador para participar en juegos en línea, y no lo apagara sino hasta las tres o cuatro de la mañana.

La pareja, comenta Diego Utreras, lleva un año de matrimonio. En ese tiempo, un niño ha nacido. Ella pensó que con el pequeño, su esposo dejaría lo que se había convertido en una adicción. Pero eso no ha ocurrido.

"El sentirse desplazado por una computadora es realmente doloroso, y además peligroso. En este caso, automáticamente la pareja se desconecta en su diálogo, comunicación e intimidad, en su vivencia de pareja", sostiene Utreras.

Image caption Según Utreras, sentirse desplazado por una computadora no es sólo doloroso sino peligroso para la pareja.

A decir del orientador familiar, los casos de parejas seriamente afectadas a causa de internet en países como Ecuador se multiplican a causa del hecho de que la red ha tomado en la familia el rol de "miembro fantasma de la casa".

Diego Utreras afirma que internet es sin duda una gran ayuda para individuos, parejas y familias en búsqueda de información y comunicación en diversas circunstancias, pero advierte que el problema ocurre "cuando damos mayor prioridad a estar conectados a internet, que a estar conectados con la pareja".

En ciertos casos, Utreras aconseja que mientras uno de los miembros de la pareja establezca un compromiso por parar su dependencia a internet, la otra comparta momentos de actividad en la red.

"Entremos los dos a Facebook, entremos los dos a un juego en línea, qué tal si manejamos los dos una página web", recomienda el orientador familiar.

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