Kate Winslet y Sam Mendes se separan

Kate Winslet y su marido, el director de cine Sam Mendes
Image caption La pareja, que tiene un hijo en común, se había casado en mayo de 2003.

La actriz británica Kate Winslet y el director de cine Sam Mendes, una de las parejas más conocidas en Hollywood, terminaron su matrimonio tras siete años, según informó este lunes el abogado de la pareja.

"Kate y Sam lamentan anunciar que se separaron a principios de año", dijo en un comunicado la firma legal Schillings.

La pareja, que tiene un hijo en común, se había casado en una discreta ceremonia celebrada en el Caribe en mayo de 2003.

Winslet tiene una hija de su primer matrimonio con el ayudante de dirección Jim Threapleton.

"La separación es completamente amistosa y de mutuo acuerdo. Ambas partes están comprometidas en la empresa conjunta de la crianza de sus hijos. Ellos han pedido que la prensa respete la privacidad de su familia", añadió el abogado.

Exitosas carreras

Kate Winslet, de 34 años, saltó a la fama en 1997 por su papel en la película "Titanic", de James Cameron, en la que aparecía junto a Leonardo DiCaprio.

Image caption Kate Winslet, de 34 años, saltó a la fama en 1997 por su papel en la película "Titanic".

Tras cinco nominaciones al Oscar, el año pasado Winslet obtuvo el galardón por su interpretación de una guarda de un campo de concentración nazi en "The reader" (El lector).

En sus más de 15 años de carrera ha protagonizado cintas como "Criaturas Celestiales" (1994), "Sentido y Sensibilidad" (1995), "Iris" (2001) o "Eternal Sunshine of the Spotless Mind" (2004).

Por su parte, Mendes, quien también es británico, recibió un Oscar como mejor director en 1999 por "American Beauty", su debut cinematográfico protagonizado por Kevin Spacey y Anette Bening.

También dirigió películas como "Camino a la perdición" (2003) o "Revolutionary Road" (2008), filme este último por el que Winslet obtuvo un Globo de Oro.

Mendes, de 44 años, ha desarrollado una exitosa trayectoria como director teatral, motivo por el que, según explica el periodista de la BBC Neil Smith, ha dejado pasar largos intervalos de tiempo entre sus películas.