Polémica en Francia por propuesta de reabrir burdeles

Prostituta en botas
Image caption Según la propuesta, las prostitutas tendrían mayor protección, asistencia médica y legal

La propuesta de una parlamentaria francesa de permitir la reapertura de los burdeles en el país, prohibidos poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, está provocando acalorados debates en Francia.

La diputada Chantal Brunel, del partido de gobierno Unión por una Mayoría Popular (UMP), defiende la iniciativa aduciendo que podría permitir eliminar las redes que explotan las mujeres y darles a las prostitutas una mayor protección contra las agresiones en las calles, además de acceso a asistencia médica y jurídica en el trabajo.

El Ministerio del Interior de Francia decidió que un grupo de estudios, encabezado por Brunel, discuta la cuestión. Según una diputada participante, la primera reunión preparatoria se realizará la próxima semana.

Una investigación del instituto CSA llevada a cabo para el periódico Le Parisien indica que un 59% de los franceses está en favor de la reapertura de los burdeles.

Apenas un 10% se declaró contrario a la iniciativa, mientras que el resto no se pronunció sobre el asunto. Hace siete años, una encuesta mostró que un 26% de los encuestados estaban contra el cambio.

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Trabajadores sexuales

Según cálculos, habría entre 20.000 a 30.000 trabajadores sexuales en Francia, aunque no existen estadísticas oficiales. Cerca de 60.000 personas se prostituirían ocasionalmente.

La gran mayoría de las prostitutas (80%) sería de origen extranjero, principalmente del este de Europa y de África.

Para respaldar su idea de reabrir los burdeles en Francia, la diputada afirma que los establecimientos de este tipo existen desde hace años en Holanda, Suiza, España y Alemania.

"En los países donde esas casas están autorizadas, las mujeres pagan un monto a los propietarios, lo que es mucho menos de los que les darían a sus proxenetas", afirma Brunel.

Oposición

Algunas asociaciones de ayuda a las prostitutas, por su parte, se oponen a la reapertura de los prostíbulos en el país, de acuerdo con el periódico Le Parisien.

"¿Qué sería de una sociedad que deja a las mujeres varadas en un lugar para placer de los hombres?", cuestiona Bruno Lemettre, presidente del Movimiento del Nido.

Lemettre afirma que en los burdeles belgas, por ejemplo, "las prostitutas pasan doce horas diarias en esas casas, bebiendo alcohol el día entero para no tener conciencia de lo que están haciendo".

Los burdeles en Francia fueron prohibidos en abril de 1946 por la ley Marthe Richard. En la época existían unos 1.400 establecimientos de este tipo en todo el país (300 de ellos en París).

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