¿Los portugueses quieren ser españoles?

Bandera de España
Image caption En Valença do Minho, Portugal, desde hace unas semanas ondean cientos de banderas españolas.

Hay lugares en España donde a nadie se le ocurriría izar la bandera española porque le tacharían de españolista. No es el caso de Valença do Minho, en Portugal, donde desde hace unas semanas ondean cientos de banderas españolas. El gobierno portugués les ha cerrado el centro de salud y los habitantes están siendo atendidos del otro lado de la frontera, en Tui (Galicia). Dadas las circunstancias, a muchos no les importaría ser españoles.

"Izamos las banderas en agradecimiento a las autoridades españolas y continuarán así hasta que el gobierno nos dé una solución", explicó el portugués Carlos Natal, representante del movimiento que busca la reapertura del Servicio de Atención Permanente (SAP). Una vez que el gobierno ordenó el cierre, dentro de un plan de ajuste económico, Natal encargó 1.000 banderas en un comercio chino del lado español.

"No tenemos intención de cambiar de nación. Pero la verdad es que nos sentimos más apoyados por los españoles que por los portugueses. ¡Viva España!", señalaba Lina Pereira, una de las damnificadas del cierre. A su vez, el alcalde de Valença do Minho, Jorge Mendes, lamentaba la izada de banderas porque "hace quedar mal a la tierra".

Para solucionar la situación, la plataforma Unimiño, formada por varios municipios portugueses y gallegos de la zona, ha propuesto crear una acuerdo transfonterizo de sanidad que permita la utilización de los servicios sanitarios a los dos lados de la frontera. El presidente del Colegio de Médicos luso, Pedro Nunes, cree que la propuesta "provocaría una disminución de la inversión sanitaria portuguesa".

"Portugal tiene que definir si quiere continuar siendo un país que trata sus propios asuntos y responde a las necesidades de su población o si, a medio o largo plazo, acepta ser una autonomía más de España", opinó Nunes.

Los medios de ambos países han reproducido el caso, desempolvando el viejo sueño de unir ambos países en un estado llamado Iberia. Ambos países comparten una historia común desde los romanos, un territorio (la península Ibérica) y han intentado unirse en diferentes períodos históricos. En los siglos XVI y XVII formaron parte de la misma corona. Pero, ¿los portugueses quieren ser españoles?

La frontera invisible

Al 40% de los portugueses le seduce la idea de formar un federación con España, según el Barómetro Hispano-Luso elaborado por el Centro de Análisis Sociales de la Universidad de Salamanca. La misma pregunta del lado español llega al 30%.

Para el español José Luis González, secretario general de la Fundación Rei Afonso Henriques, institución que fomenta las relaciones comerciales y culturales de ambos países, el aumento de la simpatía portuguesa hacia España se debe en parte a que "ahora nos conocemos mejor. Antes, los dos países funcionábamos con más estereotipos". Desde la adhesión de los dos países a la Unión Europea en 1986 las relaciones entre ambos se han estrechado.

Actualmente, los gobiernos socialistas del portugués José Socrates y del español Rodríguez Zapatero adelantan proyectos conjuntos, como la construcción de la línea del AVE (tren de alta velocidad español) que une Vigo-Lisboa-Madrid. Un proyecto que, desde la oposición portuguesa, es calificado de "imperialismo hispano", por el alto coste que le supone a Portugal (más de US$12.000 millones).

"El motivo por el que España tiene tanto interés en el AVE es porque necesita que el tren pase la frontera para tener la categoría de transfronterizo y así conseguir más fondos comunitarios. Portugal no es una provincia de España", sostiene la líder de la oposición, Manuela Ferreira Laite, del Partido Popular Democrático.

El Premio Nobel portugués José Saramago es tajante, cree que su país terminará uniéndose a España. "Aunque tendrá que cambiar de nombre y llamarse Iberia. Sería un nuevo estado".

Problemas comunes

En la frontera Valença do Minho y Tui no esperan el AVE pero sí una solución al cierre del centro de salud de la localidad portuguesa.

El problema afecta a ambas poblaciones. "Dos médicos y un enfermero cubrimos una población de 34.000 habitantes. Estamos al límite. Si ahora se nos suman los 15.000 de Valença no sé qué vamos a hacer", confesó un médico del centro de salud de Tui, del lado español.

Las banderas españolas ondean en Valença para llamar la atención. Los habitantes de ambos pueblos cruzan la frontera como si no existiera, sólo les separa el río Miño. La gente de Tui suele ir a la piscina de Valença y los portugueses al Conservatorio de Música de Tui. Hasta el idioma suena parecido: el portugués y el gallego provienen de la misma familia.

"Somos portugueses, pero todos tenemos un rinconcito español. Soy seguidora de Fernando Alonso (corredor de F1) y soy del Barça (equipo de fútbol)", dice Lina Pereira.

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