¿Busca adrenalina? "Hágase secuestrar"

Simulacro de secuestro. Foto: James Burnette
Image caption El objetivo es darle al cliente una experiencia extrema.

La propuesta parece simple y directa: si les pagas y firmas un contrato, ellos te secuestran durante algunas horas.

Una empresa francesa ofrece la posibilidad de vivir en carne propia el drama de los secuestros a clientes que quieran probar sus límites o vivir un golpe de adrenalina.

Al igual que en los casos reales, los raptos que propone Ultime Réalité, una firma basada Besançon, en el este de Francia, ocurren en un momento inesperado para el cliente, que es llevado a ciegas a un lugar inhóspito.

¡Participe! ¿Pagar para ser secuestrado?

"El objetivo es hacerlo como si fuera en la realidad", explica Georges Cexus, fundador de la empresa, en diálogo con BBC Mundo. "Es un tipo de servicio para darle al cliente adrenalina y miedo".

Pero la idea es vista con recelo por expertos que advierten que una sensación de ese tipo puede ser comparable al efecto de una droga y en determinados casos podría tener consecuencias inesperadas.

Servicios varios

Cexus, con estudios militares y de ingeniería, montó Ultime Réalité en enero, después que un cliente de una compañía dedicada a servicios le preguntara sobre la posibilidad de contratar alguna "actividad extrema".

La firma que ideó ofrece diferentes opciones, desde un simulacro de narcotráfico en lanchas de alta velocidad hasta la búsqueda de personas en helicóptero.

Pero la propuesta del secuestro ha sido la más llamativa para diferentes diarios locales.

"Hágase secuestrar y viva un secuestro desde el interior", sugiere la página de internet de la empresa. La tarifa es equivalente a unos US$1.200, pero puede variar según las demandas personales.

La acción se enmarca en un contrato que "básicamente dice que el cliente quiere hacer este tipo de actividad", comenta Cexus. "Él está de acuerdo con todos los riesgos que pueden ocurrir".

Once horas

El equipo de "secuestradores" lo forman tres individuos, cada uno con un rol preciso, y además hay alguien que presencia la actividad sin participar directamente "para prestar atención a la violencia o a los desbordes".

Image caption El "secuestrado" puede escoger el grado de violencia a la que desea ser sometido.

La idea es que, después de seguir al cliente sin que éste lo note, el equipo lo captura en un momento y en un lugar donde no haya testigos. "No voy a hacerlo en París cerca del Arco del Triunfo", aclara Cexus.

La duración del secuestro depende del cliente, pero el tiempo límite es de once horas.

"Después no puedo asegurar al cliente un realismo", dice. "Más de once horas, va a pensar y va a comprender que no es real".

Cexus descarta que haya momentos de violencia física, pero sostiene que el cliente tiene la posibilidad de establecer "qué tipo de violencia psicológica quiere".

Y aunque dice tener entre uno y dos clientes por día, incluidos empresarios, también niega que alguno de ellos haya experimentado una crisis nerviosa o algo que se le parezca.

"El juego y la realidad"

Consultada por BBC Mundo, la prefectura de policía de Besançon declinó hacer comentarios sobre las actividades de Ultime Réalité.

El menú de ofertas de la empresa es novedoso en Francia, donde el secuestro está lejos de suponer un gran problema de seguridad pública como en algunos países latinoamericanos.

Liliana Daligand, una psiquiatra francesa experta en víctimas, compara la idea del "secuestro a la carta" con el bungee jumping, una actividad en la que se salta desde un puente o plataforma elevada atado a un elástico.

A su juicio, las sensaciones fuertes que generan ese tipo de actividades pueden causar una adicción similar a las drogas.

"La adrenalina siempre se segrega en momentos de sensaciones fuertes como el miedo, la angustia, el pavor", dice Daligrand. "Eso da un efecto al cuerpo y la mente, los hace funcionar más rápido, da una sensación fuerte".

Pero advierte que en determinadas personas el efecto puede ser negativo. "Para algunos que son frágiles, se puede confundir el juego y la realidad y provocar consecuencias nefastas".

Cexus niega que lo suyo sea un juego y dice ser consciente de que en América Latina y otras regiones el secuestro supone un drama cotidiano.

"Entiendo a la gente que tiene problemas con ello", asegura. "Pero yo tengo una actividad legal y segura, no quiero hacer una conexión entre estos dos casos".

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