Cocodrilos urbanos en México

Imagine despertarse por la mañana y caminar al patio o el jardín de su casa. Respirar profundo, estirar los brazos y al bajar la mirada encontrarse con un cocodrilo de dos metros de largo que le observa con desconfianza.

Image caption Muchos cocodrilos decidieron mudarse a los patios y drenajes de Tabasco.

La escena parece típica de una película. Pero en Tabasco, en el sudeste de México, encuentros de este tipo ocurren con alguna frecuencia.

Y es que debido a una intensa ola de calor en el país que provocó el descenso de nivel en lagunas y ríos, muchos cocodrilos decidieron mudarse a los patios y drenajes de las ciudades.

"No habíamos visto que tantos lagartos aparezcan en patios y alcantarillas", le dice a BBC Mundo Mayra Villagómez, subdelegada de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).

En las últimas semanas las autoridades locales han capturado a nueve cocodrilos en patios, albercas y alcantarillas de Villahermosa, la capital del estado.

Buenos vecinos

En Tabasco los ríos, lagunas y pantanos son abundantes. En la región se concentra el 30% del caudal de agua dulce disponible en México.

La mayoría de sus poblaciones se ubican al lado de ríos y lagunas, e incluso la capital tiene varias cuencas de agua dentro de la zona urbana.

En este escenario los tabasqueños, como se llama a los habitantes del estado, están acostumbrados a tener como vecinos a cocodrilos, serpientes y aves, explica Roberto López, director de Protección Civil del gobierno estatal.

"La interacción es permanente, el problema es cuando los cocodrilos usan los patios o tubos de drenaje para hacer sus nidos", dice en conversación con BBC Mundo.

Hasta ahora no se han reportado ataques de estos reptiles a seres humanos, aunque hace unas semanas dos hombres resultaron lesionados cuando se metieron a nadar a la Laguna de las Ilusiones, en el centro de la ciudad.

En ese sitio no se permite la natación porque es un santuario de cocodrilos, explica López.

"Habían consumido alcohol y se les hizo fácil meterse al agua. Por eso fue el ataque. Normalmente los lagartos no agreden, le tienen miedo al hombre", afirma.

Recomendaciones

La última vez que los cocodrilos salieron de su hábitat fue en noviembre de 2007, cuando la mayor parte de Tabasco se inundó por el desbordamiento de varios ríos.

Lea: Como un inmenso pantano

Image caption Los cocodrilos también invadieron zonas urbanas en 2007.

Villahermosa estuvo anegada por algunas semanas. En esos días decenas de cocodrilos permanecieron en casas o albercas de algunos hoteles cercanos a las lagunas.

Ahora la migración es por el motivo contrario, pues ha bajado el caudal de ríos y lagunas. Los reptiles, entonces, buscan un nuevo sitio para anidar o buscar alimento.

Mientras, el gobierno local recomienda prudencia a los tabasqueños ante un eventual encuentro cercano con un cocodrilo.

"Aunque estén acostumbrados a verlos hay que tener cuidado y no provocarlos. Lo más conveniente es alejarse y llamar a las autoridades. No conviene molestarlos", explica el director de Protección Civil.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.