"Los hombres mienten más que las mujeres"

Hombres y mujeres en una fiesta
Image caption La cantidad de alcohol ingerida es sobre lo que más se miente.

Los hombres faltan más a la verdad que las mujeres y, además, sienten menos culpa por ello, según un estudio encargado por el Museo de Ciencia de Londres.

Tras encuestar a 3.000 personas, los autores de la investigación concluyeron que el británico común cuenta unas tres mentiras al día. En un año la suma alcanza las 1.092.

Sin embargo, la mujer promedio en el Reino Unido parece ser algo más honesta, ya que no dice la verdad tan sólo dos veces cada día, 728 al año.

Las madres son la principal víctima del engaño. Un 25% de los hombres reconocen haber mentido a la suya, mientras en el caso de las mujeres la cifra es de un 20%. Al contrario, solo un 10% de los encuestados reconoce haberle mentido a su pareja.

"No he bebido tanto"

Sobre el tipo de mentiras, las más populares entre los hombres giran en torno a los hábitos con el alcohol. "No he bebido tanto" es la más habitual.

En el caso de las mujeres, el recurso de no decir la verdad es más empleado para ocultar los sentimientos, así "no me pasa nada, estoy bien" es la más usada.

¿Mienten más ellos o ellas? ¡Opine!

Las mujeres además tienden a sentir mayor culpa cuando no son sinceras. El 82% afirma que le corroe la conciencia hacerlo, porcentaje que cae al 70% en los hombres.

¿Existen las mentiras aceptables? El 84% de los encuestados piensa que sí. La gran mayoría para el caso de evitar herir los sentimientos de alguien.

Menos pero mejor

Al tratar de las habilidades a la hora de contar mentiras, el 55% de los británicos cree que las mujeres lo hacen mejor, incluso a pesar de que lo recurren a ello en menos ocasiones.

El estudio concluyó que el 71% cree que es aceptable mentir para proteger los sentimientos ajenos y e 57% prefiere decir pequeñas mentiras o exagerar el agrado cuando reciben un regalo.

Katie Maggs, del Museo de Ciencia de Londres, asegura sin embargo que el estudio no esclarece si mentir es algo genético, fruto de la evolución o de la educación que se recibe.

"Mentir parece una parte inevitable de la naturaleza humana y también un importante elemento de la interacción social", señala Maggs.