Ecuador: primeros casos de escuela en casa

Un hogar que también es escuela y unos padres que se convierten en los maestros de matemáticas, lenguaje, ciencias naturales y ciencias sociales de sus hijos. Esa es la experiencia de cuatro familias que son las primeras en poner en práctica de forma oficial en Ecuador la modalidad "Educación en Casa", vigente desde octubre pasado.

Image caption La familia Quiñones ha sido una de las primeras en optar oficialmente por este sistema de educación.

Este sistema, por medio del cual los padres optan por educar a sus hijos en el hogar en vez de enviarlos a escuelas, no es nuevo en Estados Unidos y la Unión Europea, pero en países latinoamericanos como Ecuador apenas está siendo conocido por la población.

El acuerdo ministerial que norma esta modalidad establece que los padres interesados en esta opción educativa deben cumplir requisitos como demostrar "condiciones de tipo cultural" y "criterios pedagógicos básicos". Junto a ello, se demanda a los padres "tener el tiempo suficiente", sujetarse al currículo establecido y generar espacios de socialización para los niños.

Las autoridades educativas analizan cada caso con el fin de determinar si una familia solicitante cumple con el perfil requerido para ser aceptada dentro de esta modalidad. Una vez aprobados, los estudiantes son sometidos a procesos de evaluación previos a su promoción al año escolar superior.

"Hemos tratado de ser muy rigurosos en la aprobación a las familias para su ingreso a esta modalidad. No queremos que baje la calidad educativa. Esto no es estudios libres o estudios a distancia", le señaló a BBC Mundo el director nacional de Educación, Teodoro Barros.

La modalidad "Educación en Casa" aún registra un número reducido de participantes en el país. No obstante, Barros indicó que lo que busca esta iniciativa es dar una opción a las familias, de acuerdo con la disposición constitucional que señala que los padres pueden escoger para sus hijos una educación acorde con sus principios, creencias y opciones pedagógicas.

Experiencia positiva

Mariana Castro y Rodrigo Quiñones han aplicado el sistema de educación en el hogar con sus hijos de 7 y 12 años desde que dicha modalidad fue aprobada por el Ministerio de Educación, y afirman que su evaluación de la experiencia es positiva.

Image caption "Ha sido un tiempo en el que como padres nos hemos acercado más a nuestros hijos"

"Ha sido un tiempo en el que, como padres, nos hemos acercado más a nuestros hijos, así como ellos a nosotros", le dijo Quiñones a BBC Mundo, mientras que su esposa resaltó el progreso obtenido en el proceso de aprendizaje.

Las actividades escolares en la casa de los Quiñones inician a las 8:30 con los libros proporcionados por el Ministerio de Educación, y concluyen al mediodía. Por la tarde, los niños desarrollan actividades adicionales como sembrar plantas, participar en grupos deportivos y tomar clases de música.

Estos padres adoptaron la educación en casa porque la escuela donde estudiaban sus hijos se mudó a un lugar lejano a su residencia en las afueras de Quito. "Pero, además, analizamos que la educación en el país tiene problemas serios y que la sociedad ha perdido valores familiares que nosotros queremos reforzarlos", manifestó Quiñones.

Falta de socialización y trabajo en equipo

Desde la pedagogía, sin embargo, hay quienes ven al sistema de educación en casa como negativo para los niños. La decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Católica, Miriam Aguirre, le señaló a BBC Mundo no estar de acuerdo con dicha modalidad porque, a su juicio, en tal esquema no se desarrollan en los niños procesos de socialización.

"El desarrollo integral de un niño tiene que atender a lo cognitivo, lo afectivo y lo social. El momento en que un niño no tiene cómo trabajar el aprendizaje social, está siendo afectado en su desarrollo integral", afirmó Aguirre.

Junto con ello, la pedagoga señaló que la escuela en el hogar no permite a los niños aprender del trabajo en equipo. "La convivencia social se desarrolla al trabajar con los otros", manifestó.

Aguirre concluyó que países como Ecuador tienen una idiosincrasia diferente a Estados Unidos y Europa en materia educativa y familiar. "En países desarrollados, donde la familia está casi disgregada, estas modalidades de educación en casa buscan recuperar funciones de los padres, pero en nuestro país todavía existe la familia", señaló.

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