España cuestiona anuncios de prostitución

Anuncios sobre prostitución.
Image caption Estos clasificados le reportan a los medios unas ganancias anuales de más de US$50 millones.

"Chicas orientales. Dulces y complacientes. No te arrepentirás". Detrás de este tipo de anuncios publicados en los periódicos españoles la policía desarticuló una red que obligaba a prostituirse a mujeres chinas a cambio de comida.

No es la primera vez. España es el único país de Europa donde los diarios "serios" publican estos anuncios. El gobierno y las ONGs quieren prohibirlos pero los medios se resisten por sus jugosos ingresos.

Estos clasificados le reportan a los medios unas ganancias anuales de más de US$50 millones, según la comisión del Congreso que investiga el tema. Diarios como El País o El Mundo, dos de los periódicos con más circulación en España, pueden publicar hasta 600 ó 700 anuncios diarios que rondan los US$120 cada uno.

"La eliminación de estos anuncios no acabará con la prostitución, pero, sin duda, será una traba para su difusión. En ellos las mujeres aparecen como mercancías que se pueden comprar, usar y tirar. Los anuncios de sexo de pago en los medios promueven la prostitución que controlan proxenetas y mafias y son una forma de violencia contra las mujeres. Es una doble moral de los medios", señala L'Associacio de Dones Periodistes de Catalunya, que apoya su erradicación.

Pedro J. Ramírez, director del diario El Mundo, opina lo contrario: "Es hipócrita decir que detrás de esos anuncios hay mafias de explotación de personas. Nosotros no somos la policía. Si se investiga y se demuestra que hay redes detrás, que se detengan".

En ese sentido el periodista Fernando Ónega, quien ha analizado el fenómeno, opina que "prohibirlos no es la solución mucho más con la crisis económica que atraviesan los medios. La prostitución es una actividad lícita en España y no hay por qué dejar de publicitarla. Si hay mafias que las persiga la policía no la prensa".

Para Salome Garcáa, jefe de información del diario Público, periódico que decidió desde su origen no incluir estos anuncios, la coherencia de quienes publican queda en entredicho. "No puede ser que leas un reportaje sobre la defensa de los derechos humanos y unas páginas después te encuentres varias páginas de clasificados de prostitución".

"No estamos en contra de que se publiquen estos anuncios, quizás en otros medios. Lo cierto es que sólo el 5% ó el 10% de las prostitutas ejercen por voluntad propia. El resto lo hace a través de mafias que las explotan".

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Derecho a vender el cuerpo

Cristina Garaizabal, representante de Hetaira, colectivo en defensa de los derechos de las prostitutas se pregunta "¿qué tienen de malo estos anuncios?".

"Prohibirlos obligaría a las prostitutas a lanzarse a la calle en busca de clientela o acercarse a clubes, donde tendrían que someterse a las imposiciones de los empresarios. Hay que diferenciar entre la explotación sexual y la prostitución voluntaria. Ante la primera hay que perseguir el delito y ante la segunda reconocer que es una actividad legítima y que se puede publicitar como cualquier otro servicio", agrega Garaizabal.

Hetaira también argumenta que es absurdo pensar que una actividad ilícita se publicita, en el caso de las mafias. No obstante, los anuncios sobre jóvenes orientales y chinas han desaparecido de los periódicos casi por arte de magia después de la última detención de la policía.

"Sí que hay redes detrás de algunos de los anuncios que se publican en los medios", asegura Carlos Igual, del grupo contra la explotación sexual de la Guardia Civil.

"Ahora bien, nuestra investigación no es contra la prostitución sino contra quienes se lucran de la prostitución ajena y que actúan abiertamente en España", agrega.

Según la Policía en España hay más de 400 mil prostitutas, un negocio que mueve más de US$22.000 millones al año.

La polémica está en su momento más sensible. La ministra de Igualdad, Bibiana Aído, ha subrayado que "apostamos por la autorregulación de los propios medios pero no ha funcionado. Mientras sigan apareciendo anuncios en la prensa seria, se estará contribuyendo a la normalización de la explotación sexual. Estamos estudiando fórmulas legales para que su prohibición sea un realidad".

Uno de los diarios que más publica este tipo de anuncios y que más ha estado en la mira de las críticas es El País. Ante la avalancha de cartas de lectores pidiendo la eliminación de estos anuncios, la defensora del lector, Milagros Pérez Oliva, ha escrito un artículo en el que señala que: "estos anuncios no deberían publicarse en este diario".

"No debemos contribuir a una actividad que además de denigrar a las mujeres las convierte en esclavas", subraya.

Desde las directivas del periódico dejan abierta una revisión pero piden reflexión. "La sociedad española no ha resuelto el debate sobre la prostitución y el mundo que lo rodea".

"El gobierno ha renunciado a prohibirla o regularla. Ojalá hubiera una clarificación al respecto y, sin duda, el periódico cumpliría la ley como lo ha hecho siempre", ha señalado el subdirector de El País Carlos Yarnoz.

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