''Gafas exprés'' para los pobres

Image caption Buena idea, ¿pero peligrosa?

No son como las que usan las estrellas pero sus creadores aseguran que puede ser la solución más rápida y económica a los defectos de la vista, un problema que afecta a millones de personas en todo el mundo.

Se trata de unos anteojos que permiten al usuario corregir su deficiencia óptica sin necesidad de acudir al consultorio del oftalmólogo.

''Es un producto mecánicamente simple y que puede ser manejado por cualquier persona, de manera que podría ayudar a mejorar la vida de millones de personas, particularmente en los países en desarrollo, donde no es fácil tener acceso a un especialista óptico'', le explica a BBC Mundo, Jan in 't Veld, miembro del consejo directivo de Focus on Visión, la Fundación holandesa que promueve el uso de estas gafas.

Los anteojos se llaman Focusspec y consisten en dos lentes deslizables que permiten alterar las variables ópticas y que se van ajustando por medio de un ingenioso dispositivo giratorio que se encuentra en cada uno de los lados de las gafas.

Image caption Se propone como solución a la falta de oftalmólogos en países pobres.

Así, el paciente puede corregir de forma independiente la visión de sus ojos izquierdo y derecho.

La focalización de los cristales varía entre +0.5 y +4.5 dioptras por una parte y -1 a -5 dioptras por la otra.

Los cristales son resistentes al polvo, la humedad y los rayos UV, y el armazón se ajusta fácilmente al usuario al seguir un diseño que ha sido realizado con base a mediciones promedio de la cabeza de niños y adultos.

La invención tiene sus orígenes en un principio científico desarrollado en la década de los '60 por el científico nuclear estadounidense y ganador del Premio Nobel, Luis Álvarez, y que consistió en modificar el foco por medio de dos lentes deslizables.

Enfocando la expansión

Las primeras 40.000 unidades se han repartido en países como Afganistán y Tanzania, y algunos miles de pares han llegado a Panamá, Venezuela, Guatemala y Honduras.

Image caption Quien no ve bien, se los pone y los ajusta hasta lograr una visión clara.

''Anticipamos un importante crecimiento en Latinoamérica, debido a que en los países en desarrollo es más difícil tener acceso a un oculista'', sostiene Jan in 't Veld.

El experto, pone de ejemplo el caso de Tanzania, donde hay 15 oftalmólogos para los 40 millones de habitantes, mientras que en los países de la Unión Europea hay uno por cada 25.000 personas.

En Honduras, Nicaragua, Guatemala, El Salvador y Bolivia, se estima que hay entre 5 y 15 oftalmólogos por cada millón de habitantes, según las últimas estadísticas de la Organización Panamericana de la Salud, la oficina regional de la Organización Mundial de la Salud.

''Este instrumento puede cambiarles la vida, no sólo podrán mejorar su visión, sino hacer cosas simples como insertar un hilo en una aguja'', dice Jan in 't Veld.

Un camino borroso

A pesar de que los científicos de Focus on Visión desarrollaron su primer modelo de anteojos autoajustables en diciembre 2003, el artículo apenas comienza a llegar al mercado.

La introducción del instrumento óptico ha enfrentado una serie de dificultades.

Image caption Se teme que los niños dañen su vista si los ajustan mal o si juegan con los cristales de aumento.

Existe por ejemplo, la preocupación de que pueda tener efectos contraproducentes en los niños, ya que temen que dañen su vista si ajustan mal sus anteojos o si juegan con los cristales de aumento.

Al interior de la Organización Mundial de la Salud domina la opinión de que cada anteojo debe ser controlado por un optometrista calificado, lo que supone un obstáculo para los modelos autoajustables.

Otros obstáculos para su desarrollo son la presencia de elevados impuestos a las importaciones de estos objetos y el factor precio. Si bien el precio puede variar de 1 a 3 euros la pieza, se requiere un pedido de 50.000 unidades para garantizar su bajo costo.

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