Byron Moreno: de árbitro mundialista ¿a mula del narco?

El jugador italiano Angelo Di Livio le protesta al árbitro Byron Moreno durante el partido entre Italia y Corea del Sur en el Mundial 2002
Image caption Byron Moreno cobró notoriedad por sus decisiones en el partido Corea del Sur-Italia del Mundial 2002.

La detención del ex árbitro ecuatoriano Byron Moreno Ruales por tenencia de heroína en el aeropuerto JF Kennedy de la ciudad de Nueva York "es una vergüenza nacional", le dice a BBC Mundo -y lo repite en todos sus programas- Guifor Trujillo, periodista deportivo.

En una revisión de rutina, las autoridades del aeropuerto indicaron que le encontraron diez bolsas de la droga adheridas a su cuerpo, con un peso conjunto de poco más de seis kilogramos.

"Lo lamento por su familia, pero es un hombre público, conocido internacionalmente por haber actuado en una justa mundialista, el país siente vergüenza", agrega este periodista deportivo quien entrevistó en más de una ocasión al referí y cubrió el mundial de Corea y Japón 2002, que marcó la carrera de Moreno.

Desde un plano más personal, el árbitro Patricio Carpio, amigo y ex colega, se muestra sorprendido y entristecido por la noticia llegada desde Estados Unidos.

"A uno le apena saber que una persona, que tuvo su trayectoria, se vea involucrado en hechos que son sin duda lamentables", señala a BBC Mundo Carpio, quien compartió con Moreno el honor de ser árbitros seleccionados por la FIFA (Federación Internacional del Fútbol Asociado) y continúa dirigiendo hoy en la primera división ecuatoriana.

El hecho de que Byron Moreno, el árbitro más famoso y polémico que ha dado Ecuador, sea capaz de generar desde la condena hasta la pena no sorprende a muchos en este país, ya que desde sus inicios Moreno fue un hombre de extremos.

"El justiciero"

El periodista Trujillo lo recuerda como un árbitro justo que, como su colega argentino Javier Castrilli, llegó a ser calificado de "justiciero" por su forma de imponer el reglamento en el campo de juego, aunque "exagerado en cuanto a sus decisiones".

"A él le costó muchísimo imponer su estilo", dice Carpio y agrega: "Diríamos que aplicaba las reglas a rajatabla. Saliéndose un poco de lo que a nosotros como árbitros nos tratan de inculcar, que tengamos sentido común y apliquemos las reglas con criterio".

"Él, desde que le dieron la oportunidad de pitar en la primera, tuvo muchos inconvenientes porque los clubs se quedaban en inferioridad numérica debido a los expulsados. Le miraban mal o lo insultaban en una acción y pum roja. Venía otro en la misma acción y pum otra roja. Venía otro también, roja".

Pero Carpio sostiene que a la larga esta conducta tan estricta le dio resultados a Moreno, ya que primero se ganó el miedo y luego el respeto de los jugadores, y además lo llevó a dirigir mundiales juveniles, la Copa América, las eliminatorias sudamericanas y luego una Copa del Mundo.

En Corea Japón 2002 Moreno se haría famoso a nivel mundial, no por ser el segundo árbitro ecuatoriano en dirigir en una cita mundialista, sino por sus decisiones en el partido Corea del Sur-Italia, donde le otorgó un penal a los locales, anuló –a instancias del juez de línea– un gol a los italianos y expulsó al ídolo azzurro Francesco Totti.

Un 2002 inolvidable

Mientras en Seúl salieron comerciales publicitarios de productos inspirados en el accionar de Moreno, en Italia los tifosi no le perdonaban la eliminación de su selección en octavos de final.

Image caption Patricio Carpio, ex colega de Moreno, dice que su conducta estricta le dio resultados.

Pero aún siendo consciente de este odio, el árbitro viajó al país europeo para participar en diversos programas televisivos. En algunas de estas emisiones fue caricaturizado sin piedad.

"Esto mortificó a los ecuatorianos. Se burlaban de él y él sonreía. Fue triste que se haya prestado a ese sainete", señala Trujillo.

Carpio coincide: "Sinceramente a mí no me pareció bien y creo que la mayoría de los que en ese tiempo estábamos vinculados al arbitraje no lo compartíamos, pero era una decisión de él. Él tenía una personalidad especial, le gustaban los medios y se prestaba para la entrevistas".

Pero éste no sería el último capítulo en los 16 años de carrera de Moreno. En septiembre de 2002, en el clásico ecuatoriano entre Liga de Quito y Barcelona, el referí adicionó 12 minutos, tiempo que le alcanzó al cuadro local para dar vuelta el resultado.

El infierno de Casablanca

Así como pocos tifosi italianos olvidan la eliminación de su equipo contra Corea, los seguidores del Barcelona no perdonan lo ocurrido en aquel encuentro en el estadio Casablanca de Liga de Quito, en el que festejaban un 3 a 2 y terminaron lamentando un 4 a 3 en contra.

El hecho de que por aquellos días Moreno estuviera en campaña para ser candidato a concejal en la capital ecuatoriana incrementó el número de rumores y críticas y el árbitro fue suspendido por 20 fechas.

Un año después se retiró diciendo a sus compañeros: "Dios les pague a ustedes y Dios le pague al fútbol".

Pero no se despidió de la esfera pública sino que se transformó en comentarista de programas deportivos, "criticando a sus ex compañeros", según Trujillo, y "aportando su conocimiento de lo que pasaba arbitralmente en la cancha para que lo entienda el público", según Carpio.

Este 21 de septiembre volvió a las primeras planas de los medios locales e internacionales por su arresto en EE.UU.

De justiciero a detenido, de observador imparcial a protagonista controvertido, los extremos de Byron Moreno Ruales parecen nunca dejar de asombrar a los ecuatorianos.

Pocos de ellos piensan que esta será la última vez que se escuche su nombre en las noticias.

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