Por qué el puertorriqueño Roberto Clemente es el deportista que más estatuas tiene en el mundo

Roberto Clemente Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El puertorriqueño Roberto Clemente es recordado por su trabajo humanitario.

No jugó el deporte más popular del mundo ni nació en el país más poblado del planeta, pero es la figura deportiva que más veces ha sido esculpida.

Se trata del puertorriqueño Roberto Clemente, el primer pelotero latinoamericano en entrar en el Salón de la Fama del béisbol de las Grandes Ligas en Estados Unidos.

Clemente fue un deportista excepcional, quien hizo carrera con los Piratas de Pittsburgh, equipo con el que debutó en 1955 y ganó dos series mundiales en 1960 y 1971.

Pero fue su vida lejos del diamante lo que contribuyó a que su imagen sea venerada en diferentes partes del mundo hasta el punto de tener 12 -tal vez 14- estatuas en su honor.

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Image caption La estatua del beisbolista puertorriqueño que adorna el estadio de los Piratas de Pittsburg.

La duda surge porque en algunos casos está el problema de qué se considera como estatua, porque pueden haber figuras temporales, frisos u otras esculturas.

Así lo pudo comprobar el doctor Chris Stride, director del proyecto Estatuas Deportivas (The Sporting Statues Project).

"Tiene cinco en Estados Unidos, seis en Puerto Rico y una en Nicaragua", es la cuenta que reconoce el profesor de aplicación estadística de la Universidad de Sheffield, en Reino Unido.

Carácter humanitario

Clemente supera en la lista a figuras de más renombre internacional como Pelé, quien tiene 10, y a otros deportistas que también son recordados por su trascendencia más allá del terreno de juego, como Jackie Robinson, quien fue el primer jugador negro en las Grandes Ligas.

"Hay tres factores que han contribuido a que él sea el primero", le explicó Stride a BBC Mundo.

Clemente en números

3.000

número de imparables

2 títulos

Serie Mundial

  • 12 participaciones en el Juego de las estrellas

  • 1 vez elegido Jugador Más Valioso (1966). Una vez lo obtuvo en la Serie Mundial (1971).

  • 12 veces Guante de Oro como jardinero derecho en la Liga Nacional.

  • 4 títulos individuales de bateo.

"Para empezar, fue un gran beisbolista y es una práctica común que los mejores jugadores tengan estatuas en su honor".

"Lo segundo es que triunfó en un deporte que es muy popular en Estados Unidos, y allí hay dinero y los equipos tienen sus propios estadios, a los que adornan con sus héroes deportivos".

"Y tercero fue la trágica manera en la que murió", apunta.

Clemente falleció el 31 de diciembre de 1972 cuando se estrelló el avión en el que viajaba mientras transportaba un cargamento de ayuda a las víctimas del terremoto que sacudió Nicaragua.

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Image caption El trofeo del premio Roberto Clemente que se entrega anualmente en las grandes ligas.

Y ese carácter humanitario, evidente tanto en la ayuda a niños y comunidades necesitadas en países de la cuenca del mar Caribe, como en la defensa de los derechos de los jugadores latinoamericanos en EE.UU., fue lo que impulsó a las Grandes Ligas a bautizar un premio con su nombre.

El premio Roberto Clemente se entrega cada año al jugador que ejemplifica el juego del béisbol, la deportividad, su participación en la comunidad y la contribución para su equipo.

Margen de error

Stride cree que el hecho de que haya tantas estatuas de deportistas se debe a que por lo general son figuras que no son controversiales o no generan división, a diferencia de políticos y otras persona públicas.

Tal vez sea por eso que el boxeador Mohamed Alí, para muchos el atleta más importante de la historia, no haya sido esculpido más veces.

"De él sólo he encontrado tres", dijo el profesor de la Universidad de Sheffield.

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Image caption Clemente fue el primer latinoamericano en ingresar al Salón de la Fama del béisbol en Estados Unidos.

"Puede ser que los problemas que tuvo durante su carrera cuando fue despojado del título, su negativa a participar en la guerra o su conversión al islam haya influido para que su figura no fuera aceptada por una gran parte de la población hasta mucho más adelante en su vida".

El proyecto Estatuas Deportivas reconoce que es difícil establecer una conclusión absoluta "ya que puede haber alguien famoso en algún deporte minoritario que sea muy popular en algún rincón remoto del mundo".

"Pero basados en que el fútbol, béisbol y los deportes profesionales de Estados Unidos son los más dados a erigir estatuas, estamos convencidos que el deportista con más efigies es él".

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