Liberan a la suegra del patrón de la Fórmula 1, Bernie Ecclestone, que estaba secuestrada en Brasil

Aparecida Schunck Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Schunck al dejar la estación de la policía.

La suegra del jefe de la Fórmula Uno, Bernie Ecclestone, quien fue secuestrada en su casa en Brasil el 22 de julio, fue liberada sin que se pagara un rescate, informó la policía.

Aparecida Schunck, de 67 años -madre de la esposa de Ecclestone, Fabiana Flosi- no presentó heridas al momento de su liberación.

Se había pedido un rescate de US$36.5 millones, pero de acuerdo con la vocera de la policía de Sao Paulo, Elosabete Sato, no se pagó suma alguna.

Sato, quien le dijo a la BBC que un gran operativo policial fue puesto en marcha para liberar a Schunck, informó que dos sospechosos fueron arrestados.

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Image caption La madre de Fabiana Flosi había sido secuestrada hace 10 días.

La policía informó que Schunck fue rescatada después de que se rastrearan las comunicaciones de los secuestradores y sus familiares. La información llevó a una granja cerca de Sao Paulo.

La BBC pudo conocer que Ecclestone había querido estar en Brasil para ayudar en la investigación y que incluso había ofrecido los servicios de una compañía privada para lidiar con los secuestradores.

Pero la policía de Brasil le dijo que su presencia en Brasil podría ser contraproducente y le recomendó que tanto él como su esposa se quedaran en Reino Unido.

Ecclestone, de 85 años, es uno de los hombres más poderosos del deporte y su fortuna se valora en US$3.100 millones.

En 2012, Ecclestone se casó con Flosi, de 38 años, tres años después de conocerla en el Gran Premio de Brasil.

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Image caption Aparecida Schunck fue secuestrada de su casa en Sao Paulo el 22 de julio.

El patrón de la fórmula 1 se divorció de la modelo croata Slavic Radic, con quien estuvo casado por 25 años, y se radicó junto a Flosi en el Reino Unido.

Se reportó que los secuestradores habían demandado que un rescate fuera pagado en libras esterlinas y que se dividiera en cuatro bolsas de dinero en efectivo.

Miedo

Llegar a un final pacífico en una situación de secuestro, sin pagar dinero, es raro, señala desde Brasil el corresponsal de la BBC Wyre Davies.

Familias ricas con frecuencia pagan todo o una parte de un rescate para liberar a los cautivos, pues temen que de no hacerlo la situación pueda terminar en tragedia, indica el periodista.

Los secuestros eran comunes en Brasil hace una década, explica el periodista. Solo en Sao Paulo, en 2002, se registraba un rapto cada 27 horas, pero disminuyeron después de que la policía creó una división especial contra los secuestros.

Ahora es más común la práctica del "secuestro express", en la que las víctimas son raptadas en la calle y llevadas a diferentes cajeros automáticos hasta que saca todo su dinero.

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