El título de Alemania en Italia 90 y otras de las dulces revanchas en la historia del deporte

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Image caption El luchador Michael Bisping retuvo su título mundial de la UFC después de vencer a Dan Henderson, quien lo había derrotado hace nueve años.

Las derrotas son parte fundamental del deporte: siempre hay una victoria, siempre hay una derrota.

Y también una revancha.

Esta semana Michael Bisping, luchador de la Ultimate Fighting Championship (UFC, por sus siglas en inglés), artes marciales mixtas, logró una apretada victoria sobre el legendario Dan Henderson, quien lo había derrotado hace nueve años en la pelea por el título de los pesos medianos.

Por eso en BBC Mundo quisimos hacer una revisión de algunas de las revanchas más conocidas en la historia del deporte.

La maldición del Bambino

Dentro las rivalidades deportivas tenemos varias como las de FC Barcelona y Real Madrid o la de Rafa Nadal y Roger Federer, entre muchas.

En béisbol, a la rivalidad se la llama New York Yankees vs. Los Medias Rojas de Boston.

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Image caption Babe Ruth jugó en los dos equipos más tradicionales del béisbol de EE.UU.: los Medias Rojas de Boston y los Yankees de New York.

Y es una enemistad que comenzó hace más de un siglo. En los albores del béisbol profesional de EE.UU., los Medias Rojas eran los reyes: entre 1912 y 1918 fueron los dueños absolutos de la Serie Mundial de las grandes ligas.

Pero en 1918 ocurrió algo que marcaría con fuego la historia del equipo de Fenway Park: uno de sus jugadores estrella, George Herman Ruth, decidió unirse al equipo rival.

Ruth se convirtió en Babe Ruth, tal vez el jugador de béisbol más famoso de la historia, y condujo a los Yankees por las galaxias de la victoria: cuatro series mundiales en seis años.

Pero no sólo fue eso. En paralelo, comenzó una de las sequías más largas de títulos que el deporte de la pelota caliente recuerde: durante 86 años los Medias Rojas no volvieron a ganar el preciado título.

Se la llamó la maldición del "bambino" (uno de los apodos de Ruth).

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Image caption Los Medias Rojas de Boston celebran su título en la Serie Mundial después de 86 años de sequía.

Y parecía que el famoso equipo de Boston nunca volvería a estar en la cima. Sin embargo, en 2004 alcanzaron los finales de conferencia (un paso previo a la Serie Mundial). Allí se enfrentaron a sus enconados rivales.

A una serie del mejor de siete partidos, los de Boston perdían 3 partidos a 0. Parecía que se repetía una vez más la maldición.

Pero no: en una remontada histórica, ganaron la conferencia 4 juegos a 3 y se clasificaron a la Serie Mundial. Una revancha que había tardado 86 años en consumarse.

Y ese mismo año quebraron el hechizo y se coronaron campeones de la Serie Mundial.

Alemania de los 80 que se vengó en los 90

La frase es muy popular: "El fútbol son once contra once y siempre ganan los alemanes". Es del exjugador británico Gary Lineker.

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Image caption Jorge Luis Burruchaga cruza el balón y Argentina es campeón mundial. Alemania perdía su segunda final.

Durante la década de los 80, eso no fue tan cierto: la selección alemana accedió a las dos finales de Mundial que se realizaron esos años, España 1982 y México 1986.

El 11 de julio de 1982 una inspirada Italia le ganó en el Santiago Bernabéu de Madrid 3-1 y le quitó el trofeo de las manos.

Cuatro años más tarde, dirigidos por el "Káiser" Franz Beckenbauer, Alemania (Alemania Federal) se clasificó a la final de México 86 después de vencer a Francia en la semifinal.

El rival: Argentina. Mejor dicho, Maradona. Lo marcaron bien, pero en dos tiros de esquina, los argentinos aprovecharon y se pusieron arriba en el marcador.

Pero no se rindieron: cuando faltaban cinco minutos para que finalizaran los 90 de juego, el partido estaba empatado a dos.

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Image caption Alemania celebra por fin: después de perder dos finales seguidas, en Italia 90 se convirtió en campeón mundial por tecera vez en su historia.

Hasta que llegó el pase mágico de Diego Armando, la carrera de resistencia de Jorge Luis Burruchaga y el sueño alemán se esfumó de nuevo.

Entonces llegó la década de los 90 y con ella el Mundial de Italia. En la ronda de grupos los alemanes marcaron 11 goles en tres partidos. Eran imparables.

Y pasaron por encima de Holanda, Checoslovaquia e Inglaterra.

En la final se volvieron a enfrentar a Argentina. Mejor dicho: a Maradona. Sin embargo, esta vez supieron desenredarse y con un penal bien cobrado por Andreas Brehme, cobraron revancha de dos finales desperdiciadas y Alemania se coronó campeón por tercera vez en su historia.

La sonrisa de Adebayor

En 2008, el delantero del Arsenal Emmanuel Adebayor decidió fichar por el Manchester City por un contrato que era mucho mejor que el que le ofrecían en el equipo del norte de Londres.

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Image caption Emannuel Adebayor celebra antes los seguidores de su antiguo club.

Los hinchas lo acusaron de todo: avaro, desleal, entre varios improperios irrepetibles.

Sin embargo, mientras muchos jugadores aceptaron la transferencia como algo natural en el fútbol, Adebayor no pensó lo mismo.

"Cuando me fui de Arsenal ellos dijeron que estaba acabado, que no podía jugar más", dijo en una entrevista.

Pero en septiembre de 2009 Arsenal visitó al Manchester City en su estadio. Adebayor no se contuvo y, cuando marcó el tercer gol de su equipo, atravesó todo el campo para celebrar frente a sus exseguidores.

Por supuesto, a los fanáticos del Arsenal no les gustó para nada el gesto y más de uno quería bajar a la cancha y darle "un saludo" al jugador togolés.

Es posible que ese gesto lo hubiera entronizado en la tribuna de los jugadores más odiados de la historia del Arsenal, pero para Adebayor fue una manera muy dulce de desquitarse.

La venganza de Manning

Peyton Manning es tal vez al lado del zurdo Joe Montana, el mejor mariscal de campo de la historia del fútbol americano.

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Image caption Los Colts de Indianapólis se convirtieron en campeones de la NFL en 2006.

Sin embargo, a pesar de sus récords imposibles (cinco veces jugador más valioso de la temporada), solo ganó dos Super Bowl. Y uno solo con el equipo que hizo historia: los Colt de Indianápolis.

Y tal vez esa falta de anillos de campeón se deba a un nombre: los Patriots de Nueva Inglaterra.

En 2003 y 2004, con grandes registros en la temporada regular, los Colts fueron eliminados de las finales por los Patriots que lideraba otro gigante: Tom Brady.

En 2005 repitieron la historia, una gran temporada regular. Y llegaron al partido previo al Super Bowl, de nuevo frente a los Patriots. Y al finalizar la primera mitad parecía que se repetía el cuento: los Colts de Manning perdían 21-6.

Lo que ocurrió en el segundo tramo es un clásico del fútbol americano y fue titulado "La Venganza de Peyton".

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Image caption Peyton Manning es considerado uno de los mejores mariscales de campo de la historia del fútbol americano.

Después de un frenético ir y venir de puntos, a 17 segundos del final del partido, los Colts ganaban 38-34, pero la posesión era de los Patriots.

Se esperaba que el brazo mágico del héroe de Nueva Inglaterra hiciera magia. Pero un pase fue interceptado y eso le dio el paso a la gran final al equipo de Manning.

Y la final también fue para los Colts, que ganaron su primer título para la ciudad de Indianápolis.

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