Por qué más del 90% de los fichajes de la élite del fútbol son técnicamente ilegales

Ousmane Dembele, Philippe Coutinho, Neymar and Kylian Mbappe Derechos de autor de la imagen Reuters/Getty Images
Image caption Neymar y Ousmane Dembelé se convirtieron en los dos jugadores más caros del mundo, pero el futuro de Coutinho todavía permanece incierto.

Es un mundo de conspiraciones y mucho dinero, en el que se teje todo tipo de tramas.

Un mundo donde una práctica ilegal también es tremendamente común y no parece preocupar a nadie pese a lo evidente de su existencia.

Nos referimos a los fichajes del fútbol de élite, y la práctica en cuestión es el tapping up -el acto de contactar a un jugador para ficharlo antes de obtener el consentimiento de su club.

La misma está expresamente prohibida por la FIFA.

Pero, en el mundo del fútbol, no hacer lo que se asegura que no se hace se percibe como "una pérdida de tiempo".

Y nadie se queja porque todos se sienten cómplices de violar una norma que expone la ilegalidad de más del 90% de los fichajes de las principales ligas del mundo.

A jugar...

Esto ha quedado particularmente en evidencia durante el mercado de transferencias que este jueves se cierra en el campeonato que más dinero mueve en el fútbol europeo, la Liga Premier de Inglaterra.

Pero si se trata de una regla que no se suele cumplir, ¿para qué existe? ¿Por qué no se cambia?

Primer contacto

La preocupación entre las personas que regulan el fútbol es que, si suprimen la norma, el fútbol quedaría a merced de los caprichos del mercado, donde los jugadores estarían en capacidad de cambiar de equipo en el espacio de pocos meses.

Yo me he acercado a clubes en el pasado y su primera respuesta ha sido '¿Hablaste con el jugador?'"

Mike Rigg

Es como una protección para tener la potestad de intervenir cuando lo consideren necesario, aunque en la práctica no se haga.

Mike Rigg, quien fuera director deportivo de Manchester City, QPR y Fulham, le contó a la BBC que "si la FIFA tuvieran que examinar cada infracción estaría obligada a investigar el 99,9% de las transferencias".

"En 30 años involucrado en el fútbol nunca, jamás, he conocido a una persona en algún club que respete las reglas de la FIFA sobre el tapping up", aseguró.

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Image caption Liverpool ha rechazado varias ofertas del Barcelona por Coutinho, un jugador que los aficionados del club inglés desean que se quede en Anfield.

Eso se produce por dos razones, según explicó.

Uno es que al revelar el interés al club primero el comprador queda expuesto y en desventaja para negociar.

La otra es que ¿cuál es el punto de buscar a un futbolista que no tienen ningún interés en dejar a su club y que tal vez no sea exactamente el tipo de jugador que están buscando?

"Yo me he acercado a clubes en el pasado y su primera respuesta ha sido '¿Hablaste con el jugador?'", agregó Rigg.

"Cuando les contestas que no porque se supone que no puedes hacerlo ellos se molestan contigo y te preguntan que por qué no, piensan que les estás haciendo perder el tiempo".

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Image caption Neymar ha anotado tres goles y dado tres asistencias en sus primeros tres partidos con el PSG.

Riggs contó que la forma de hacerlo es contactando primero al representante.

Jese de Preter, agente y director de Atticus Sports Management, señaló que "el 99% de las transferencias en las que he trabajado pasan de esta forma".

"Debido a que el club no está autorizado a hablar con el jugador lo que hace es que disponen de dos o tres personas en su camino de manera que no puedan ser vinculados directamente con ellos", explicó.

"Frecuentemente utilizan a sus propios agentes, quienes contactan al jugador a través de otro agente para asegurarse que todo se lleva a cabo lejos del club. De esa manera, si se descubre, pueden decir que se trata de algo entre representantes".

"O en ocasiones el club llama directamente al agente, si confían en él. Una de las dos formas es inevitable", afirmó De Preter.

"Es ingenuo pensar, que en un negocio tan cínico como es el fútbol, los fichajes se lleven de una manera más ética".

Camino alternativo

Luego de acordar con el jugador, al club no le queda otro camino que negociar con el equipo al cual pertenece el futbolista, que con toda seguridad dirán que no en un principio.

Luego se abre un período de oferta y demanda, en el que el jugador cumple un rol fundamental para dejar claro sus intenciones.

"Hay futbolistas que han venido a mi oficina para decir que nunca volverán a jugar para un club, ofreciendo todo tipo de excusas que hacen muy difícil al club mantenerlo en el equipo", contó De Preter.

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Image caption Un abatido Sánchez durante la derrota 4-0 ante el Liverpool.

El director de Atticus Sports Management considera obsoleta la regla 18.3 de la FIFA, que establece que para llegar a un acuerdo con un profesional se "debe informar al club al que pertenece por escrito antes de entrar en negociaciones con él".

El organismo asegura que los casos de tapping up que se han denunciado son muy limitados, pero es evidente que esa no es la realidad.

De Preter cree que eso se podría evitar eliminando el actual sistema de transferencias que "no tiene sentido" y permitiría establecer un método para hacerlo la compra y venta de jugadores "totalmente transparente".

Su modelo está basado en la figura de la cláusula de rescisión en los contratos por un precio que lo establecería una tercera parte, como un organismo o tribunal especial, que tomaría en cuenta varios factores, incluyendo la edad, su rendimiento y potencial.

"Si quieres irte de un club lo que tienes que hacer es comunicarlo, como un empleado normal, y simplemente se paga el precio estipulado".

Son anticompetitivas, injustificadas e ilegales"

Theo van Seggelen

El gran beneficio sería que la gente "poco confiable que está involucrada en el fútbol" perdería parte de su influencia.

La posición de De Preter llama la atención ya que se refiere a agentes, siendo el mismo uno de ellos.

Una muestra es lo que se pagó en 2016 en comisiones a los representantes (cerca de US$300 millones), un aumento del 38% con respecto al año anterior.

Poco probable

Lo cierto es que no se ve que se produzca un cambio en un futuro próximo dada la popularidad de los mercados de transferencias entre los aficionados.

Es esa intriga y especulación lo que mantiene al fútbol en boca de todos durante los períodos entre temporadas, donde no rueda el balón a nivel de clubes.

Y la popularidad de estas ventanas sigue creciendo hasta el punto que la más reciente versión del videojuego FIFA, que será lanzado en septiembre, los jugadores pueden simular negociaciones sobre transferencias con un futbolista o su representante.

En una habitación virtual se puede hablar de salarios, bonos por apariciones y cláusulas de rescisión.

En los últimos años se han producido algunas modificaciones en la manera en la que se llevan a cabo los fichajes, impulsadas tanto por la FIFA como por el sindicato de futbolistas profesionales, Fifpro.

Pero por lo visto en el mercado que está por finalizar, que ha superado de lejos todos los récords de transferencias, es evidente que todavía queda mucho camino por recorrer.

Por algo el secretario general de Fifpro, Theo van Seggelen, considera que las reglas vigentes "son anticompetitivas, injustificadas e ilegales".

"La riqueza del fútbol está atrapada en pocas ligas y clubes cuando se podría redistribuir para ayudar a proteger el balance competitivo".

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, instó por una mayor transparencia en los fichajes, pero por ahora eso es algo que no está ocurriendo.

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