Madre japonesa busca batir récord de boxeo

Una ama de casa y madre de dos hijos tiene la esperanza de batir el récord de George Foreman como el boxeador de más edad en ganar un título de la Asociación Mundial de Boxeo.

Image caption Izaki dice que lloró la primera vez que le pegó a una mujer en el cuadrilátero.

Kazumi Izaki tiene 45 años y 11 meses, dos meses más que Foreman cuando logró el título en peso pesado.

Izaki es ya la boxeadora profesional de más edad de Japón, luego de entrar al profesionalismo en 2008 haciendo malabares para entrenarse y cuidar a sus niños al mismo tiempo.

Se levanta temprano cada mañana para andar en bicicleta y preparar el almuerzo para sus dos hijas, y cada noche cocina para su familia antes de ir al gimnasio a entrenar.

Tenía que pelear con la mexicana Ana María Torres, de 29 años, por el campeonato en la categoría supermosca en febrero, pero el Consejo Mundial de Boxeo (CMB) canceló la pelea por cuestionamientos acerca de su edad.

"Frenaron la pelea por mi edad, porque estaban preocupados", explicó Izaki.

El CMB declaró que estaba preocupado porque la boxeadora pudiera quedar lastimada con los duros golpes de la competidora mexicana.

Izaki se asombró con esa decisión, ya que antes le habían permitido entrar al profesionalismo, y ella considera que su preocupación no tiene asidero.

"Llegará la oportunidad"

Sus entrenadores en el gimnasio ahora están haciendo campaña para que el CMB revierta su decisión, y le han enviado un video con el que esperan que sus miembros se convenzan de su fuerza y estado físico.

Si el CMB le permite seguir peleando, Izaki espera tener otra oportunidad de conseguir el título -y de hacer historia- en junio o julio de este año.

"Si puedo pelear, estaré desafiando el récord mundial de George Foreman de la persona de más edad en conseguir un título", dijo.

"Creo que llegará la oportunidad y tendré la chance de intentarlo de nuevo, eso espero", indicó.

Pero batir el récord de Foreman no es su principal motivación: la deportista tiene sus ojos puestos en la corona de supermosca.

"Tengo la ambición de ir por el título; no es tanto por el récord", señaló.

Lloró la primera vez

Izaki, una ex instructora de aerobics, se interesó en el boxeo 11 años atrás cuando enseñaba boxing en el gimnasio.

Empezó a boxear en 2001 y, en el comienzo, asegura, la idea de lastimar a la otra persona le parecía muy desagradable.

Admite que hasta lloró la primera vez que golpeó a otra mujer.

Desde entonces, se ha fortalecido considerablemente pero, irónicamente, todavía afirma que no le gusta pegarle a su contrincante.

"No considero que realmente esté pegándole a alguien, pero es una pelea, y la defensa, como la lucha, viene con ella", aseveró.

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