Argentina: siete días sin granos ni carne

Protesta agraria
Image caption "Se mantiene el estado de alerta y movilización", dijo el titular de Confederaciones Rurales Argentinas.

En medio de un creciente malestar con el gobierno, representantes del campo argentino llamaron hoy a realizar un paro por siete días, el décimo desde que Cristina Fernández de Kirchner está al frente del país.

La medida de fuerza propone el cese de la comercialización de cereales, oleaginosas y animales para faena, que entrará en vigor el sábado.

"Se mantiene el estado de alerta y movilización de todos los productores. La Comisión de Enlace queda en sesión permanente", expresó el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, encargado de hacer el anuncio.

"(La decisión) es una demostración de la sensación de impotencia de los sectores agropecuarios", agregó su par Hugo Biolcatti, representante de la Sociedad Rural Argentina.

Según detallaron, el paro no afectará el comercio o el transporte de alimentos perecederos, como leche y hortalizas, ni las producciones provenientes de zonas afectadas por la sequía.

Buscarán, además, evitar el desabastecimiento, que en protestas anteriores tuvo un efecto negativo en la percepción que los ciudadanos comunes tienen del conflicto rural.

"No" al decreto

La dura respuesta del campo se produjo menos de 24 horas después de que la presidenta anunciara la distribución de una parte de las retenciones a la soja de exportación entre las provincias y municipios, según el llamado "modelo de coparticipación".

El comercio exterior de este grano, que generan ingresos fiscales por unos US$6.000 al gobierno central, constituye uno de los ejes principales del conflicto que enfrenta al sector agropecuario con el oficialismo desde hace más de un año.

El jueves, la presidenta Fernández estableció por decreto que un 30% de esos gravámenes se destinará a un fondo social solidario, por el que provincias y municipios contarán con una inyección de recursos para construir "infraestructura social", como escuelas, hospitales y servicios de tratamiento de aguas.

Según señalaron analistas a BBC Mundo, esta decisión echa por tierra la posibilidad de reducir las tasas a la soja, que tanto reclaman los productores al gobierno central.

Sin debate legislativo

El campo sufrió otro revés el mismo día: en un sesión del Congreso en la que esperaban tratar el tema de las retenciones por la vía legislativa, la falta de quórum en el recinto impidió el postergado debate.

Image caption Fernández anunció fondo solidario con ganancias de exportación de la soja.

Dirigentes rurales acusaron de "traidores" a los diputados del oficialista Frente para la Victoria, que son mayoría en la Cámara Baja, por ausentarse de la sesión y obstaculizar así algún avance en el conflicto.

En consecuencia, el paro de siete días fue decidido como única vía de reclamo, tras una reunión a puertas cerradas de la llamada Mesa de Enlace, que congrega a las principales organizaciones agropecuarias del país y se ha convertido en única interlocutora en el enfrentamiento con el gobierno.

"El paro es una contestación a una agresión, de eso no hay duda. Ayer se mostraron dos Argentinas: una republicana y parlamentaria, dispuesta a debatir el tema en el Congreso; y otra Argentina de decretos, que sin discusión ni debate directamente institucionalizó las retenciones", analizó Néstor Roulet, vicepresidente de la CRA, en diálogo con BBC Mundo.

Y agregó: "La coparticipación no es una solución, es sólo una excusa para desunir, para poner al arco político de gobernadores e intendentes del interior del país (que recibirán las nuevas partidas de dinero) en contra del campo".

Rutas cortadas

En tanto, en las últimas horas se han multiplicado las manifestaciones y asambleas a los costados de las rutas. Según cifras del ministerio de Seguridad y Justicia, suman 68 en todo el país.

Los productores intentarán evitar el desabastecimiento.

En la mayoría de los puntos, los productores realizaron cortes intermitentes y permitieron el desplazamiento de vehículos, aunque con demoras y largas filas de camiones apostados a la vera de los caminos.

En la localidad de Gualeguaychú, en el noreste, el piquete organizado sobre la ruta 14 ha generado un corte de tránsito total desde que se anunció el decreto de coparticipación, en una de las principales vías para el comercio del Mercosur.

Los dirigentes del campo destacaron que no promoverán estas medidas, aunque descartaron que vayan a tomarse sanciones contra aquellos productores y dirigentes rurales que deciden tomar parte en las protestas.

"Nosotros de ninguna manera alentamos los cortes. Sí aceptamos que los productores estén apostados en las rutas porque es una forma de manifestarse. Si a alguien le causamos inconvenientes, que sepan entendernos", expresó Pablo Orsolino, vicepresidente de la Federación Agraria.

"Son efectos no deseados. Hay mucha bronca en el campo pero no tenemos que perjudicar a la población en general", acotó Mario Llambías.

El gobierno, por su parte, había convocado a una nueva reunión de negociación con el agro el día 31 de marzo, antes de que se diera a conocer la medida de fuerza.

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