Ser o no ser una papa frita

Pringles
Image caption La discusión aristotélica se basó en si las Pringles tienen "esencia" de papa.

Pringles pierde el caso: sí son papas fritas.

La cuestión no es menor. El fallo judicial implica que la empresa responsable de este producto, Procter & Gamble, tendrá que pagar decenas de millones de libras esterlinas en concepto de impuestos al valor agregado (IVA) tras perder la larga batalla legal contra el organismo recaudador de impuestos del Reino Unido.

En este país, los alimentos generalmente están exentos del pago del IVA, pero una de las pocas excepciones son las papitas fritas.

El verano pasado, un juez del Tribunal Superior dictaminó que el producto no clasificaba como "papa frita" y por lo tanto no debía pagar este impuesto, pero las autoridades impositivas no cejaron en su lucha y el proceso -plagado de argumentos filosóficos- terminó en la Corte de Apelaciones que acaba de fallar a favor del gobierno.

Por qué no es una papa frita

El Tribunal Superior había determinado que la empresa no debía pagar el IVA porque el producto, tanto por su empaque redondo, como por su "forma antinatural" y por el hecho de que contiene entre sus ingredientes menos del 50% de papa, no era una papa frita.

En dicha audiencia, Procter & Gamble sostuvo que las Pringles se parecen más a un pastelillo o una galleta porque son fabricados a partir de masa.

Según la empresa, el aperitivo contiene 33% de grasa, no tiene sabor natural, se "derrite" en la boca, tiene color unifome y forma regular que "no se encuentra en la naturaleza", por eso no era una papa frita.

También sostuvo que las papas fritas -a diferencia de las Pringles- no contienen harina de papa y no se empaquetan en tubos.

Pero lo que funcionó el verano pasado para unos magistrados no funcionó esta semana para otros.

Por qué sí es una papa frita

"Hay suficiente contenido de papa en el producto como para llegar a la conclusión razonable de que está hecho de papa", dijo este miércoles Robin Jacob, uno de los jueces de la Corte de Apelaciones.

Jacob agregó que el asunto se había convertido en una pregunta aristotélica: "¿El producto tiene "esencia" de papa?".

Las Pringles están hechas con 42% de papa.

Según el abogado de la oficina recaudadora, el importe aproximado por el pago del IVA por la venta de Pringles es "algo así como £100 millones de los impuestos pasados y alrededor de £20 millones al año para el futuro".

Sin embargo, un portavoz de Procter & Gamble aseguró que la compañía había estado pagando el IVA por la comercialización de su producto mientras esperaba el proceso de apelación, por lo que no era responsable del pago de ningún impuesto atrasado.

Aunque Toby O'Reilly, director de impuestos indirectos de la empresa Ernst & Young, elogió la "simplicidad y sentido común" de los magistrados, dijo que se perdió la oportunidad de dar "una orientación coherente" para definir cuáles bocadillos -y cuales no- son sujetos de IVA.

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