Una buena y una mala para Brasil

El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, confirmó este jueves que el país registró durante el primer trimestre de 2009 el segundo período consecutivo de desaceleración económica, lo que los economistas definen como una recesión.

Image caption A los inversionistas extranjeros les atrae la valorización de la moneda local, el real, contra el dólar.

Sin embargo el dato llegó acompañado de otro más alentador: en el mes de abril se duplicaron las inversiones extranjeras en Brasil.

Durante una audiencia pública ante el Senado, Mantega admitió que en el primer trimestre de 2009 hubo otro freno en la economía, aunque dijo que aún no se tienen las cifras exactas.

De esta forma confirmó un informe del Comité de Datas de Ciclos Económicos de la Fundación Getulio Vargas (FGV), que estableció que el país entró en recesión, poniendo fin a 21 trimestres consecutivos de crecimiento económico, el período de mayor expansión desde 1980.

La economía brasileña creció un 5,1% en 2008, aunque durante el último trimestre del año pasado experimentó una fuerte retracción, con una caída del 3,6% en el Producto Interno Bruto (PIB).

No obstante, el ministro aseguró que el período de desaceleración ya fue superado.

"(El informe) no dice nada sobre lo que está pasando en la economía ahora", aseguró.

Según sus estimaciones, en el segundo trimestre del año el PIB "será positivo" y en 2010 alcanzará tasas de crecimiento de entre el 3% y el 4%, una cifra menor al 4,5% calculado con anterioridad.

Buenos augurios

A pesar de que las cifras económicas demuestran que Brasil no se ha mantenido exento a la crisis económica mundial, otro dato sí lo convierte en un caso excepcional.

De acuerdo con los números de abril, el país recibió US$3.400 millones en inversiones extranjeras, exactamente el doble de lo que sumó el mes anterior.

Las inversiones internacionales en el mercado financiero fueron aún más positivas. Allí alcanzaron US$630 millones.

Y la tendencia parecería acentuarse este mes, ya que en lo que va de mayo lo recaudado asciende a US$2.300 millones, la cifra más alta registrada por el Banco Central de Brasil desde abril de 2008.

"Sin dudas estas cifras se deben a la confianza que existe en la economía brasileña", afirmó a BBC Mundo el economista Denisard de Oliveira Alves.

Atractivo

Image caption Brasil experimentó una fuerte retracción durante el último trimestre del año pasado.

El profesor de la Facultad de Economía de la Universidad de Sao Paulo cree que los inversores están atraídos por los "fuertes fundamentos" de la economía brasileña, además de las altas tasas de interés que ofrece el país.

Otro factor es la valorización de la moneda local, el real, contra el dólar. Sin embargo la caída en la moneda estadounidense también trae aparejada otro problema.

"Un dólar bajo atrae inversiones, pero perjudica a las exportaciones del país", señala Oliveira Alves.

El experto cree que las previsiones del ministerio de Economía, que hace una semana redujo del 2% al 1% el crecimiento para el 2009, son "demasiado positivas".

Sin embargo también considera exageradas las estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), que calculó que Brasil encogería un 1,3% este año.

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