Nuevo capítulo en la odisea Opel

La canciller alemana, Angela Merkel, hablando en una planta de Opel, marzo 2009
Image caption El anuncio de Fiat ha puesto a la canciller alemana, Angela Merkel, contra las cuerdas.

La estadounidense General Motors (GM) habría llegado a un principio de acuerdo con el fabricante de componentes austriaco-canadiense Magna para salvar a Opel.

Las negociaciones con Magna tienen lugar después de que la automotriz italiana Fiat decidiera por sorpresa no acudir a la reunión de emergencia convocada este viernes por el gobierno alemán.

El grupo italiano justificó su decisión por las demandas "poco razonables" del ejecutivo alemán, que habría pedido una inversión mayor de la prevista para salvar a la filial europea de GM, aunque reiteró que sigue interesado en la compra.

Se espera que GM se declare en bancarrota el próximo lunes 1 de junio.

Poco tiempo

Image caption La mitad de los 50.000 empleados de Opel están en Alemania.

Según el corresponsal de la BBC en Berlín, Steve Rosenberg, si el pacto entre GM y Magna recibe el beneplácito del gobierno alemán, GM Europa podría recibir un importante paquete de ayuda cortesía de la administración germana.

El ejecutivo de Angela Merkel se encuentra en una situación delicada, ya que casi no queda tiempo para rescatar a Opel, la mitad de cuyos 50.000 empleados están en Alemania.

Según Steve Rosenberg, Magna ha realizado su oferta junto con el banco ruso Sberbank y la automotriz rusa Gaz.

Si el acuerdo fuera aprobado, explica nuestro corresponsal, podría suponer que parte de la producción de GM Europa se traslade a la planta de Gaz en Nizhny Novgoro, en territorio ruso.

Además, el fabricante de componentes austriaco-canadiense ha anunciado que inyectará entre US$700 millones y US$1.000 millones en Opel.

También planea recortar unos 2.500 puestos de trabajo, alrededor de un 10% de la plantilla de Opel en Alemania. Fiat dijo anteriormente que suprimiría 10.000 empleos.

Molesto

De llegarse a un acuerdo definitivo, GM conservaría una participación del 35% en Opel, mientras que un 10% sería propiedad de los empleados.

Este jueves el gobierno alemán se mostró visiblemente molesto por el curso de las últimas negociaciones en Berlín.

En ellas, el Tesoro estadounidense y GM pidieron 300 millones de euros (US$415 millones) adicionales en financiación a corto plazo.

Estos se añadirían a los 1.400 millones de euros en avales previstos por Berlín.

Magna y GM tendrán que asegurarse también que Opel se reestructura de manera que le proteja en caso de que, como se prevé, su compañía matriz en EE.UU. se declare en bancarrota.

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