Río busca cambiar su imagen violenta

Policía vigilando una favela.
Image caption Las autoridades desplegarán 1.000 policías más para reforzar la vigilancia callejera.

La ciudad de Río de Janeiro, en Brasil, es considerada una de la más bellas del mundo y sus extensas playas y verdes morros atraen a millones de personas cada año.

Sin embargo, la cidade maravilhosa es también famosa por su violencia -tanto delictiva como policial-, que ha sido inmortalizada en películas como Ciudad de Dios y Tropa de Elite.

Ahora las autoridades de Río están buscando cambiar esta imagen de su ciudad.

Esta semana, el Ministerio Público (o Fiscalía) de Río presentó denuncias contra 30 policías militares, a los que acusa de haber participado en la muerte de personas inocentes durante operaciones de seguridad.

El fiscal Alexandre Themístocles acusó a los agentes de llevar a cabo “ejecuciones sumarias” de 20 jóvenes durante acciones -en particular en favelas- supuestamente destinadas a combatir el narcotráfico.

Se trató de una decisión inédita, que fue recibida con beneplácito por la opinión pública y los medios locales, que hace tiempo venían denunciado dichos abusos.

La acusación de la fiscalía coincidió con un cambio de mando en la jefatura de la policía militar de Río, que a partir de ahora será dirigida por el coronel Mário Sérgio Duarte, un experto en seguridad que ha prometido limpiar la corrupción policial.

Duarte también anunció que a partir del lunes, habrá 1.000 policías más patrullando las calles.

Reforma difícil

“Quiero devolver a la Policía Militar el papel de policía visible y ostensiva”, señaló Duarte al asumir.

El nuevo comandante ha prometido castigar los abusos de poder y los vínculos de algunos agentes con el narcotráfico.

Sin embargo, el nuevo jefe policial admitió que no podrá “modernizar de la noche a la mañana la cultura” de la fuerza.

Según la experta en seguridad Lucía Dammert, la policía de Río es una de las más corruptas y violentas del mundo, por lo que la tarea de reformarla no será sencilla.

La investigadora de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) le dijo a BBC Mundo que la denuncia de la fiscalía de Río y los anuncios de Duarte son una buena señal.

Sin embargo consideró que habrá que esperar un tiempo para ver si la Justicia avanza en la causa contra los presuntos abusos de agentes y si las palabras del nuevo jefe policial son acompañadas por acciones que avalen dichos cambios.

“En América Latina ha habido muchos anuncios de reformas policiales impulsados por escándalos mediáticos, que luego se frustraron”, advirtió Dammert, agregando que un verdadero cambio requerirá la remoción de agentes y una política a largo plazo.

Narcotráfico

Image caption Las playas de Río de Janeiro atraen todos los años a miles de turistas.

Al igual que lo que ocurre en otros países de América Latina, uno de los problemas más grandes que tienen las fuerzas de seguridad en Brasil es el hecho de que se enfrentan a organizaciones delictivas mejor armadas y mejor equipadas que ellos.

Además, el trabajo no suele estar bien remunerado, por lo que el dinero del narcotráfico resulta “una tentación muy fuerte”, señala Dammert.

Sin embargo, para la experta, lo más importante para poner fin a la corrupción policial es mejorar los beneficios sociales que reciben los agentes, como ayuda para la vivienda y la salud.

Otra clave para lograr una verdadera reforma, afirma, es mejorar la capacitación policial.

En ese sentido, Duarte anunció que los policías militares recibirán un curso intensivo de 15 días para fortalecer su trabajo.

La decisión de reforzar las patrullas callejeras con la incorporación de 1.000 agentes, también apuntaría a dar una señal de estabilidad, mientras se llevan a cabo las reformas.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.