Pros y contras de la reactivación china

Trabajadores en fábrica en China
Image caption El paquete de estímulo estuvo dirigido a sectores clave de la economía.

Las medidas del gobierno de China para estimular su economía han producido resultados más efectivos y más rápidos que los intentos de otros países industrializados que siguen estancados en la recesión. Dos expertos de la BBC analizan los éxitos y los riesgos de la política económica del país asiático.

China acaba de registrar un crecimiento de 7,9% durante el segundo trimestre de este año, acercándola a la meta trazada de 8% para 2009 que le permitiría mantener el desempleo bajo control y evitar tensiones políticas.

Los analistas coinciden en que el paquete de estímulo de US$580.000 millones introducido en noviembre pasado fue un factor fundamental en el positivo giro económico.

Objetivos específicos

Aunque otras grandes economías también lanzaron sus programas de revitalización financiera, el paquete chino tenía como objetivo diez sectores clave, dice el editor de la sección china de la BBC, Shirong Chen.

El torrente de dinero de las arcas estatales estuvo dirigido hacia las industrias de hierro y acero, así como la automotriz y la de información tecnológica, señala Chen.

Pero los programas sociales a nivel nacional también hicieron su aporte.

Se estableció un sistema básico de seguridad social para la fuerza laboral rural y para los trabajadores migrantes. Además, el tan esperado programa de reforma de la salud ha permitido al gobierno fomentar el consumo interno de China.

Por otra parte, el corresponsal de asuntos económicos de la BBC, Lesley Curwen, explica que los bancos del estado recibieron órdenes de incrementar al máximo los préstamos, mientras que en el resto del mundo los gobiernos siguen teniendo problemas en persuadir a las instituciones financieras a dar crédito.

Eso quiere decir que la economía China seguirá con un ritmo que, según las esperanzas del gobierno, mantendrá bajos los números de desempleados e incrementará la confianza, informa Curwen.

No obstante, mientras las recientes cifras de crecimiento han sido recibidas con beneplácito, hay riesgos inherentes en las medidas adoptadas por las autoridades.

Acelerador a fondo

En primer lugar, dice Lesley Curwen, mantener el acelerador de la economía a fondo podría genera una nueva burbuja en el mercado hipotecario y en la bolsa de valores.

Image caption El consumo interno se ha incrementado.

Varios funcionarios ya han advertido sobre este peligro en vista de la oleada de "dinero caliente" -miles de millones de dólares en inversiones extranjeras- que ha llegado a China para aprovechar las perspectivas positivas de crecimiento.

Otros expertos chinos se quejan de que las reformas estructurales de la economía se marginaron a favor de curas rápidas para mantener los empleos en los sectores públicos.

El desempleo sigue siendo un problema en todo el país, resalta Shirong Chen de la sección china de la BBC, especialmente en las zonas rurales y las provincias del interior, y más de 30% de los graduados de la universidad el año pasado siguen sin puestos.

Esto se debe en gran parte a que el sector de las exportaciones sigue sin dar señales de recuperación y ha caído 20% en el primer semestre del año.

El mundo está pendiente de que China, como economía motor, saque al resto de los países de su actual descenso.

Al mismo tiempo, sin embargo, si China quiere regresar a sus antiguas metas de crecimiento anual de 10%, tendrá que esperar a que las grandes economías occidentales recuperen la salud y sus consumidores estén dispuestos a empezar a gastar más en productos hechos en China.

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