EE.UU. ya no quiere sus autos usados

Auto desguazado
Image caption Más de 250.000 propietarios solicitaron la ayuda para deshacerse de su auto viejo.

El sueño de muchos estadounidenses es poseer un coche nuevo y reluciente. Un tópico que parece confirmarse a pesar de la crisis. En sólo una semana, se agotaron los fondos del plan del gobierno de Estados Unidos para incentivar la sustitución de vehículos viejos por otros nuevos de consumo más eficiente.

El proyecto se puso en marcha el pasado lunes y el jueves de la misma semana ya se habían terminado los US$1.000 millones del plan del gobierno de los Estados Unidos conocido popularmente como "dinero por chatarra".

"El proyecto ofrece a los propietarios de coches viejos hasta US$4.500 por sustituir sus vehículos por otros de menor consumo", señaló el corresponsal de economía de la BBC, Mark Gregory.

En principio, los vehículos que podrían acceder a las ayudas deberían tener menos de 25 años y presentar un consumo de más de cuatro litros por cada 28 kilómetros. Una vez acogidos al plan, serían desguazados.

Más dinero

Este jueves, ante el agotamiento del presupuesto, funcionarios del Departamento de Transporte indicaron que el programa debería ser detenido inmediatamente.

Poco más tarde, la Casa Blanca intentó calmar los temores desatados, negó este extremo y aseguró que estaba investigando a contra reloj opciones para ampliar la dotación del plan.

La realidad es que la situación desbordó todas las previsiones. En sólo una semana, las solicitudes para acogerse al proyecto superaron las 250.000.

De ellas, sólo una parte han sido tramitadas ya, mientras que otras muchas todavía están en proceso.

"Los vendedores de coches y los consumidores pueden estar seguros de que todas las transacciones de coches válidos hechas hasta el momento serán abonadas", aseguró en una declaración oficial el jueves por la noche el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Dos objetivos

Los dos objetivos fundamentales del plan -basado en proyectos similares que ya funcionan en Alemania, España o Italia- eran impulsar las ventas de automóviles en un momento especialmente crítico para la industria y reducir las emisiones de los vehículos en la carretera.

"La extraordinaria reacción al programa demuestra que los consumidores quieren comprar vehículos de consumo más eficiente, que contaminen menos. Deberíamos ampliar el programa a consumidores con ingresos bajos que están en desventaja según las condiciones actuales del programa", apuntaron la senadora demócrata Dianne Feinstein y la republicana Susan Collins.

Ante las buenas expectativas de ventas de vehículos a causa del plan, los fabricantes demandan una prórroga en el programa.

"Esperamos que exista una manera de que el programa dure algo más. Cualquier duda sobre si el plan iba a aumentar las ventas, se borró", anunció General Motors en un comunicado.

Según los expertos, el proyecto del gobierno podría elevar las ventas de vehículos a más de 10 millones de unidades en 2009, una cantidad bastante por encima de lo previsto.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.