¿Un impuesto especial para los bancos?

Rascacielos en Londres.
Image caption Según Lord Turner, su propuesta podría poner freno al pago de bonos por parte de los bancos.

El presidente del ente regulador de la City de Londres (el corazón financiero británico), Lord Adair Turner, se pronunció a favor de un impuesto global a la banca para limitar las excesivas ganancias de los bancos y las bonificaciones a sus empleados.

Esta propuesta fue recogida en unas declaraciones publicadas por la revista económica Prospect, en las que el presidente de la Autoridad de Servicios Financieros del Reino Unido (FSA, por sus siglas en inglés) también aseguró que algunos elementos del sistema financiero "habían crecido más allá de lo socialmente razonable".

Desde el gobierno británico se subrayó que Turner estaba hablando a título personal y se recalcó que la responsabilidad en materia impositiva corresponde al Ministerio de Economía.

La propuesta del economista llega en un contexto en el que las medidas tomadas por la FSA para regular el pago de bonos –anunciadas el 12 de agosto y que entrarán en vigor en enero- fueron tachadas de "débiles" por algunos analistas.

"Lord Turner reconoció que el principal instrumento para ponerle coto a un sector que se caracterizó por manejarse como un gigantesco casino de la especulación, sigue siendo el de aumentar los encajes, es decir, el capital fijo que cada banco debe tener en relación a los depósitos para responder a sus clientes. Pero agregó que un impuesto a las transacciones financieras sería fundamental para limitar las bonificaciones que, según los críticos, contribuyeron a la crisis", comentó Marcelo Justo, analista financiero de BBC Mundo.

De acuerdo con Lord Turner, el dinero recaudado a través de ese impuesto de nueva creación "serviría para financiar acciones de interés general", como la lucha contra el calentamiento global y la ayuda al desarrollo.

Antecedentes

Sin embargo, como recuerda Marcelo Justo, la idea de un impuesto especial para las transacciones financieras no es nueva y tiene un antecedente directo en las propuestas lanzadas en los '70 por el premio Nobel de Economía estadounidense James Tobin.

La "tasa Tobin", como se conoció a partir de ese momento al impuesto sobre las transacciones financieras, se convirtió en una de las reivindicaciones clave para ciertos grupos contrarios a la globalización neoliberal, que consideraron que esa tasa permitiría recaudar suficientes fondos como para lidiar con problemas cruciales de la humanidad.

"La novedad ahora es que un ente regulador clave a nivel mundial, la City, apoye este planteo. Lord Turner reconoció que sería difícil implementarlo a nivel mundial, pero con el agujero en las finanzas estatales de distintos países por los rescates al sector financiero, y la cumbre del G-20 el mes próximo, la idea puede tener más posibilidades de concretarse que en el pasado", indicó Marcelo Justo.

Cumbre del G-20

Image caption En los '70, el economista James Tobin propuso un impuesto a las transacciones bancarias.

De hecho, la propuesta llega cinco meses después de la cumbre del G-20 en Londres -donde los mandatarios asistentes se comprometieron a regular la cuestión del pago de bonos- y sólo un mes antes de la próxima reunión del grupo en Pittsburgh, donde es casi seguro que el tema volverá a ponerse sobre la mesa.

El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, dijo recientemente que presionaría para que se establezcan controles más rígidos sobre las bonificaciones a los banqueros y el ministro de Economía británico, Alistair Darling, también aseguró que planteará la cuestión en la cumbre de septiembre.

Por otro lado, la Asociación Británica de Banqueros (BBA por sus siglas en inglés) advirtió que una medida como la propuesta por Lord Turner podría llevar a los bancos a traslasdar sus servicios financieros.

"Si aplicamos el tipo de regulación y de impuestos equivocados podríamos hacer que muchos negocios se fueran a otros países", comentó Brian Capon, vocero de la BBA.

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