Los vaivenes de las materias primas

Semillas de ajonjolí
Image caption Los precios de los alimentos cayeron en un 36% entre el 2008 y el 2009.

En 2008, las economías de América Latina disfrutaban de un auge extraordinario, en gran medida gracias a la explosión en los precios de los commodities – o materias primas- comprados con avidez por gigantes como China, India y Estados Unidos.

Hasta que, de repente, llegó la crisis y golpeó a los países de la región en su talón de Aquiles: justamente, las materias primas.

La caída en la demanda de estos rubros y la desaceleración económica hicieron que los precios de los principales productos de exportación latinoamericanos se vieran afectados, golpeando a las economías regionales.

Las cotizaciones del petróleo en México, Venezuela y Ecuador, de la soja en Argentina y Brasil, del cobre en Chile y Perú y del zinc en Bolivia, se derrumbaron en lo que fue su peor caída en 50 años.

Según el Observatorio del Hambre de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) los precios internacionales de los principales grupos de alimentos cayeron 36% entre junio de 2008 y de 2009.

Luz al final del túnel

De todas maneras, la buena noticia es que lo peor ya pasó. Las estadísticas muestran que el clima regional ha mejorado y que ya se ve la luz al final del túnel.

Según la fundación brasileña Getulio Vargas, que analizó 16 países de la región, Brasil, México, Colombia, Perú y Chile muestran signos de recuperación, aunque Argentina, Ecuador, Bolivia y Venezuela aún afrontan dificultades.

Los precios han vuelto a subir: según la consultora Deloitte, el petróleo pasó de US$35 el barril a inicios de diciembre a aproximadamente US$70 en los últimos días. El kilo de cobre, por su parte, cotizaba a menos de US$3 a fines de 2008 y hoy está alrededor de los US$6. El precio de la soja subió 40% desde diciembre pasado.

México y Centroamérica

En México, el gobierno de Felipe Calderón ha realizado ajustes en el gasto fiscal y ha elaborado un presupuesto más restringido para hacer frente a la crisis y la disminución en el precio internacional del petróleo. El crudo representa más del 30% del total de los ingresos fiscales mexicanos.

Sin embargo, los vaivenes en el precio del crudo fueron protegidos con la compra de una cobertura petrolera para el 2009, una especie de seguro que le permitirá al gobierno cobrar unos US$9.000 millones en noviembre.

El temor de autoridades y analistas es que no hay cobertura petrolera para el 2010 y que por lo tanto, se pueden venir tiempos difíciles.

En el caso de Centroamérica, el director de la CEPAL en México, Jorge Máttar, dijo a BBC Mundo que se espera que haya una ligera mejoría en los términos de intercambio de las materias primas en 2009. La relación entre los precios de los productos exportados y los importados fue muy desfavorable para América Cantral en el período 2003-2008 cuando se produjo el boom de los commodities. Sin embargo, este año esta relación ha mejorado levemente por la caída en el precio de granos como maíz, trigo, soja, frijol, debido a que los países de esta zona son importadores netos de estos productos. En otras palabras, "la baja en algunos commodities ha sido una buena noticia para Centroamérica, considerando la que en los años anteriores la zona perdió muchísimo en sus términos de intercambio".

El panorama en Sudamérica

Aunque el reciente repunte en los precios de las materias primas ya está incidiendo en una recuperación de las economías sudamericanas, la región aún está tratando de contrarrestar los efectos económicos del desplome en los precios de estos rubros.

En el caso de Argentina, el efecto fue aún mayor, ya que coincidió con una de las peores sequías en la historia del país.

Image caption Antes de la crisis financiera, el precio del cobre alcanzó niveles récords.

Pero además, se sumó al conflicto entre los productores agropecuarios y el gobierno, que ya había limitado las exportaciones argentinas durante el período de mayor precio de los granos, a mediados de 2008.

Otros países como Colombia fueron afectados, además, por el derrumbe del carbón, el ferroníquel y el petróleo, cuyos precios cayeron un 45,2%, 56,8% y 53,8% durante el primer semestre de 2009.

En enero de este año, el gobierno venezolano tomó una serie de medidas para ajustar las cuentas nacionales a la caída en los precios del crudo, que cayeron a menos de la mitad de su máximo de 2008. El petróleo da cuenta del 95% de lo que ingresa al país.

Según el editor del diario El Universal y especialista en temas económicos, Elides Rojas, se ha notado un impacto en áreas como la administración de dólares, que se encuentra controlada. Sectores importadores se vieron sin recursos para seguir trayendo mercancías, y en el nivel individual los viajeros y familiares de residentes en el extranjero vieron reducida a la mitad su cupo de dólares.

En Brasil, el gobierno llevó a cabo una serie de iniciativas, tanto domésticas como internacionales, para paliar el efecto sobre las ventas externas. Desde fines de 2008, el gobierno de Luiz Inacio Lula da Silva uso reservas cambiarias y eliminó impuestos sobre las operaciones del sector exportador para asegurar el financiamiento de las exportaciones.

Además, el Banco Central puso a disposición de los bancos privados préstamos directos en moneda extranjera, destinados exclusivamente a financiar operaciones de comercio exterior.

La política del gobierno de Michelle Bachelet de crear un fondo de reserva con los excedentes ahorrados durante la época de precios récord de su principal bien de exportación, el cobre, permitieron a Chile hacer frente a la posterior baja en los precios del metal.

Fue ese fondo que le permitió a este país solventar un plan de estímulo a la economía doméstica de US$4.000 millones, y ser –según los expertos- uno de los países que más rápido se recuperará de la crisis mundial.

La caída en los precios de los commodities significaron un deterioro importante para un país agroexportador como Uruguay, que registró una disminución del 13% en sus exportaciones, en el período entre enero y mayo de 2009.

A pesar de la caída en las ventas externas, en especial de carnes, lácteos, material de transporte y productos químicos, Uruguay se vio beneficiado en el plano financiero, por ser considerada la plaza uruguaya como un lugar de refugio.