Venezuela y Total: acuerdo por petróleo

Hugo Chávez en la Faja del Orinoco
Image caption El gobierno venezolano espera completar la licitación de bloques de la Faja del Orinoco antes de fin de año.

La petrolera francesa Total prevé invertir unos US$25.000 millones para explotar junto a la empresa estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), un bloque de crudo pesado en la Faja Petrolífera del Orinoco.

Según el vicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, el acuerdo para el bloque Junín 10 "incluye la instalación de una refinería o mejoramiento de alto hidrocraqueo que permitirá obtener crudo mejorado de hasta 42 grados API", densidad en la que se considera el petróleo liviano y más rentable para su exportación.

Analistas consultados afirman que, con este acuerdo, el gobierno venezolano se apunta un tanto importante para desbloquear sus esfuerzos por incrementar la producción de la rica Faja del Orinoco con la colaboración de firmas extranjeras.

Tarea complicada después de que en 2007 Venezuela nacionalizara y adquiriera la mayoría de las acciones y el control sobre los campos petrolíferos de la Faja, donde estarían las mayores reservas de crudo del mundo.

Total fue una de las empresas afectadas, junto a la británica BP, Statoil ASA de Noruega y Chevron Corp. de Estados Unidos. Todas ellas aceptaron el cambio en las reglas de juego, excepto ExxonMobil y ConocoPhillips.

Acuerdo clave

En las últimas semanas, Venezuela anunció inversiones conjuntas con un consorcio ruso por US$20.000 millones para el bloque Junín 6, con capacidad de hasta 450.000 barriles por día (bpd).

Además de otro acuerdo con la firma china CNPC por US$16.000 millones para el bloque Junín 4, con un potencial de producción de 400.000 bpd.

Expertos apuntan que los acuerdos con empresas occidentales son clave en la estrategia de Caracas para desarrollar la Faja.

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Éstas estarían agobiadas por la fuerte caída de los precios energéticos y la dificultad de acceso a créditos por la crisis financiera, por lo que ya no verían con tan buenos ojos la costosa extracción de crudo de la Faja.

Las firmas buscaban mejoras fiscales, aclarar si el arbitraje tendría lugar en instancias internacionales y asegurarse cierto control sobre las operaciones.

Desbloqueo

El acuerdo entre Total y Venezuela parecería indicar que estas dudas se están disipando.

Un alivio para el ministro de Energía venezolano, Rafael Ramírez, quien dijo el mes pasado que esperaban completar la licitación de los bloques para fines de año.

"Las empresas están listas con sus consorcios y lo que estamos esperando es afinar algunos acuerdos, sobre todo en la parte económica", dijo Ramírez.

Sin embargo, según el economista venezolano Orlando Ochoa, "las petroleras siguen temiendo el riesgo a sufrir otra nacionalización".

"Los rusos entraron porque eran cinco compañías para distribuirse el riesgo. Consiguieron que haya arbitraje internacional en caso de disputas, igual que los chinos, y tenían detrás un fuerte apoyo político por la relación entre Rusia y Venezuela por la venta de armas", afirmó Ochoa.

En todo caso, Total tiene previsto participar la próxima semana -junto a otras 10 petroleras extranjeras- en la licitación de siete bloques más de la Faja, una subasta que debía de haberse producido en julio pero fue postergada a solicitud de las compañías que querían aclarar mejor los términos de los contratos.

Venezuela, quinto exportador mundial de crudo, desarrolla actualmente un proceso internacional de certificación de las reservas de la Faja, calculadas de manera preliminar en 234.000 millones de barriles de petróleo pesado y extrapesado.

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